La Confederación Europea de Sindicatos apoya la huelga general en España

La CES respalda las reivindicaciones de UGT y CCOO: subidas salariales que garanticen el acceso a la vivienda, cláusulas de revisión salarial, la renovación del AENC y desbloqueo de los convenios colectivos

Fecha: 07 Oct 2026

Manifestantes de UGT piden salarios dignos

La lucha por una vivienda asequible en España resuena en toda Europa, afirman los sindicatos
 
Los sindicatos europeos muestran su respaldo a los trabajadores y trabajadoras de España en su lucha por el acceso a una vivienda asequible, después de que los partidos de derecha bloquearan iniciativas legislativas urgentes para proteger a las inquilinas e inquilinos tras el desahucio que provocó ayer la muerte de Mari Carmen Abascal, de 87 años.
 
El Comité Ejecutivo de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) aprobó una declaración de apoyo total a la huelga general convocada para el 11 de noviembre por sus organizaciones afiliadas en España, UGT y CCOO.
 
Asimismo, la CES llama a las trabajadoras y trabajadores españoles a movilizarse en defensa de sus derechos ante las elecciones anticipadas convocadas esta semana, después de que los partidos de derecha bloquearan dos proyectos de ley urgentes sobre vivienda presentados por el Gobierno. Estas medidas fueron impulsadas tras el desahucio de Maricarmen Abascal, expulsada de la vivienda en la que había residido durante 70 años al no poder asumir una subida del alquiler del 230 %, exigida por un fondo de inversión que había adquirido el edificio donde vivía.
 
Una alternativa
 
La declaración subraya que esta situación forma parte de una auténtica “emergencia habitacional” que afecta a toda Europa. Una investigación  del Instituto Sindical Europeo (ETUI) revela que Madrid es una de las 16 capitales de la Unión Europea donde el coste medio del alquiler de una vivienda supera el salario mínimo.
 
Las dificultades no afectan únicamente a quienes viven en las capitales. En el conjunto de la UE, el alquiler medio representa el 42 % del salario mínimo, lo que deja a muchas personas trabajadoras con serias dificultades para afrontar otros gastos cada vez más elevados, como la energía o la alimentación.
 
Sin embargo, el Gobierno español ha demostrado que existe una alternativa progresista, trabajando junto a los sindicatos para reforzar los salarios mínimos, las pensiones y la protección social. Gracias a estas políticas, España ha alcanzado algunas de las tasas de crecimiento más elevadas de Europa.
 
La secretaria general de la CES, Esther Lynch, declaró:
 
"El trato vergonzoso sufrido por Maricarmen Abascal refleja la raíz misma de la emergencia habitacional que existe en toda Europa: un derecho humano básico está siendo tratado como una mercancía.
La historia de Maricarmen ha conmovido a millones de trabajadores y trabajadoras de toda Europa que tienen dificultades para pagar el alquiler y que apoyan plenamente la lucha de la clase trabajadora de España por una vivienda digna. Maricarmen ha fallecido trágicamente, pero la lucha continúa en su memoria.
El Gobierno español hizo lo correcto al adoptar medidas para garantizar que la vivienda esté al servicio de las personas y no de los fondos buitre. Los partidos de derecha y extrema derecha decidieron bloquearlas. Dicen defender a las familias trabajadoras, pero cuando llegó el momento de votar, se pusieron del lado de los especuladores. Los trabajadores juzgarán sus actos por cómo votaron, no por lo que dicen. España se ha convertido en un referente de éxito económico y social en Europa al invertir en las personas en lugar de seguir imponiéndoles más sacrificios. Los sindicalistas de toda Europa estamos hombro con hombro con los trabajadores y trabajadoras de España para garantizar que este progreso continúe, tanto a través de la próxima huelga general como de las elecciones. Vuestra lucha es nuestra lucha".  

Por su parte, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez ha explicado que "no hay en nuestro país subida salarial ni convenio colectivo que aguante la subida de los precios de la vivienda. Lucharemos para que las personas trabajadoras puedan vivir dignamente".

El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha asegurado que "lo que luchó Maricarmen ha servido para encender una luz muy potente en España sobre la problemática de la vivienda y el drama de la gente que en situaciones de necesidad no puede acceder a un bien básico como la vivienda"

Resolución: 

   1    Los sindicatos españoles UGT y CCOO han acordado convocar una huelga general el 11 de noviembre para reclamar salarios dignos que permitan hacer frente al aumento del coste de la vida y acceder a una vivienda digna. Esta jornada de movilización se suma a las multitudinarias manifestaciones en las que los sindicatos han participado durante las últimas semanas.
    2    La crisis de la vivienda no es un problema exclusivo de España, sino una emergencia europea. Los alquileres y los precios de la vivienda suben más rápido que los salarios, tanto porque los fondos de inversión siguen especulando con este derecho básico como porque la inflación ha erosionado el poder adquisitivo, de modo que millones de trabajadoras y trabajadores, en particular jóvenes, ven cómo un derecho básico se convierte en un privilegio.
    3    España ha demostrado que existen alternativas. Con un gobierno progresista y adoptando el diálogo social como método, ha protegido a las personas más vulnerables mediante una red de protección social, ha reforzado el salario mínimo, ha reducido la precariedad laboral, ha protegido y creado empleo, y ha introducido medidas para proteger la salud e incluso la vida en el trabajo, lograr la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, reducir la jornada laboral y aumentar las pensiones, entre otras medidas, todo ello mientras España lideraba el crecimiento económico en Europa. Estos logros, alcanzados en colaboración con CCOO y UGT, confirman lo que defiende la CES: el diálogo social y la negociación colectiva son las mejores herramientas para repartir la prosperidad de forma justa.
    4    Estos logros están amenazados. La extrema derecha y sus aliados, en España y en toda Europa, atacan los derechos sociales y laborales, la negociación colectiva y el papel de los sindicatos, y ofrecen miedo y división como respuesta a la inseguridad económica. Con las elecciones convocadas en España para el 29 de noviembre, lo que está en juego es si seguimos avanzando por el camino del progreso en derechos y de mejores condiciones de trabajo y de vida, o si damos un paso atrás.

El Comité Ejecutivo de la CES:

    •    Expresa su pleno apoyo y solidaridad con UGT y CCOO y con la huelga general, en su lucha por salarios dignos y por el derecho a la vivienda.
    •    Respalda las reivindicaciones de los sindicatos: subidas salariales que garanticen el acceso a la vivienda, cláusulas de revisión salarial, la renovación del AENC y desbloqueo de los convenios colectivos, un parque público de vivienda social permanente y el control de los alquileres.
    •    Reconoce los avances logrados en el diálogo social en España como modelo para una Europa social que proteja a los trabajadores y las trabajadoras.
    •    Rechaza con firmeza a la extrema derecha y sus políticas, y reafirma que no puede haber una democracia sólida sin sindicatos fuertes ni derechos laborales.
    •    Insta a las organizaciones empresariales y a las autoridades públicas españolas a reconocer que los salarios deben garantizar el acceso a las necesidades básicas, y pide a la Comisión Europea y a los Estados miembros que sitúen la vivienda asequible y los salarios justos en el centro de la agenda social europea.
    •    Hace un llamamiento al electorado español para que vote a favor de la continuidad de las políticas que han demostrado que es posible un rumbo diferente, favorable a los trabajadores y las trabajadoras.
    •    Se compromete a movilizar a la CES, junto con sus organizaciones afiliadas, para expresar su solidaridad con los trabajadores y las trabajadoras de España.


Fuente: UGT
CES