UGT valora positivamente la candidatura de Yolanda Díaz a la dirección general de la OIT
El sindicato considera la opción de Yolanda Díaz muy buena ya que ha demostrado tener en su agenda todas las cuestiones importantes relacionadas con el mundo del trabajo
Fecha: 23 Jul 2026
La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) muestra su apoyo a la candidatura de Yolanda Díaz como directora general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En estos años como vicepresidenta primera del gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz ha demostrado tener en el diagnóstico del contexto y en el diálogo las claves para la búsqueda concretas a los problemas de las y los trabajadores y de las empresas, reforzando la negociación colectiva, como elementos clave para conseguir justicia social y un crecimiento económico sostenible, un historial de gestión que la hacen idónea para la dirección general del organismo tripartito de Naciones Unidas.
En un contexto internacional marcado por el debilitamiento del multilateralismo, el aumento de las desigualdades y los persistentes déficits en materia de derechos laborales, la OIT desempeña un papel esencial como único organismo tripartito de ámbito mundial. Su mandato, basado en la promoción de la justicia social como fundamento de una paz duradera, resulta hoy más necesario que nunca.
La OIT afronta importantes desafíos que afectan a su capacidad de actuación y a su función normativa. Es por ello por lo que urge reforzar el diálogo social, proteger los derechos fundamentales en el trabajo y ofrecer respuestas compartidas a retos globales como la transformación tecnológica, la transición ecológica o la reducción de las desigualdades.
UGT considera que la candidatura de Yolanda Díaz representa una garantía de liderazgo, compromiso y capacidad de consenso. De ser elegida, el sindicato está convencido que contribuiría a fortalecer el papel de la OIT como institución de referencia en la promoción del trabajo decente, la justicia social y la cooperación internacional, preservando su independencia, su carácter tripartito y su capacidad para responder a los desafíos presentes y futuros desde el consenso y la defensa del interés general.
