UGT se suma a la Hora del Planeta 2026
El sindicato se suma un año más a la iniciativa global La Hora del Planeta, impulsada por WWF, apagando la iluminación de la Escuela Julián Besteiro y la Casa del Pueblo de Avenida de América (Madrid) el próximo sábado 28 de marzo, entre las 20:30 y las 21:30 horas
Fecha: 28 Mar 2026
Pero este año, el gesto simbólico adquiere un significado distinto: ya no se trata solo de concienciar, sino de responder a una crisis cada vez más evidente.
Tras cerrar el bienio 2024-2025 como el periodo más cálido de la historia, hemos entrado en una fase de aceleración climática en la que el límite del 1,5 ºC ya no es una advertencia, sino una realidad que golpea cada día. No son solo estadísticas: son olas de calor que vacían las calles, sequías que cronifican la precariedad en el campo y fenómenos extremos que destruyen infraestructuras y empleos. La crisis climática ha dejado de ser una amenaza futura para convertirse en el mayor riesgo actual para la salud y el trabajo.
La crisis climática ya está afectando a la economía real y al empleo. Sectores enteros dependen de la estabilidad de los ecosistemas y de recursos como el agua o los suelos fértiles. Cuando estos fallan, aumentan los costes, se reducen las oportunidades y se deterioran las condiciones de vida de las personas trabajadoras.
La transición ecológica debe acelerarse y hacerse desde criterios de justicia social, garantizando que no recaiga sobre las personas trabajadoras y que genere oportunidades reales de empleo digno. No actuar ya no es una opción.
La Hora del Planeta, que nació en 2007 en Sídney como una acción puntual, se ha convertido en un movimiento global que moviliza a millones de personas en todo el mundo. Hoy, más que nunca, ese mensaje sigue vigente: la acción colectiva es imprescindible.
Por ello, UGT hace un llamamiento a las personas trabajadoras, delegadas y afiliadas a sumarse a esta iniciativa, apagando las luces en sus hogares y centros de trabajo, y a exigir medidas ambiciosas que permitan hacer frente a la crisis climática con la urgencia que requiere.
Porque el verdadero reto no es apagar la luz durante una hora, sino cambiar el sistema que hace necesario hacerlo.
