UGT se solidariza con los sindicatos ucranianos FPU y KVPU y con el pueblo de Ucrania
Se cumplen cuatro años del inicio de la invasión a gran escala por parte de la Federación rusa en Ucrania, un conflicto que ha provocado un sufrimiento inaceptable en la población civil, miles de víctimas, millones de personas desplazadas y refugiadas, y una profunda inestabilidad económica y social
Fecha: 24 Feb 2026
Desde UGT queremos reiterar nuestra más firme condena a la guerra como instrumento de resolución de conflictos. Las guerras las deciden los gobiernos autoritarios, pero las pagan los pueblos, las trabajadoras y los trabajadores, que ven destruidos sus empleos, sus derechos, sus hogares y sus proyectos de vida.
Cuatro años después, seguimos asistiendo a las consecuencias de una espiral bélica que ha tensionado las economías, disparado los precios de la energía y los alimentos, debilitado los servicios públicos y alimentado discursos de confrontación que nada aportan a la convivencia entre los pueblos. La clase trabajadora no puede ser rehén de estrategias geopolíticas ni de intereses económicos que nada tienen que ver con sus necesidades.
El sindicato reafirma su solidaridad con los compañeros y compañeras de los sindicatos de Ucrania, FPU (Federación de Sindicatos de Ucrania) y KVPU (Confederación de Sindicatos Libres de Ucrania), así como con las trabajadoras y los trabajadores que sufren directamente el conflicto, con quienes han tenido que abandonar sus hogares y con quienes resisten en condiciones extremas, especialmente en este invierno largo y duro, con las infraestructuras eléctricas destruidas, soportando condiciones de supervivencia extrema.
UGT realizó una campaña de ayuda, en el marco de la solidaridad puesta en marcha por parte de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) y de la CSI (Confederación Sindical Internacional).
El sindicato pide respeto al derecho internacional, la protección efectiva de la población civil y la garantía de los derechos laborales y sociales en el futuro proceso de reconstrucción. El sindicalismo defiende la paz, el diálogo y la negociación como únicas vías legítimas para resolver los conflictos. UGT apuesta por una salida justa y duradera que ponga en el centro a las personas, que garantice la seguridad, los derechos humanos y la justicia social, y que permita reconstruir sobre bases de democracia, trabajo decente y cohesión social.
En este cuarto aniversario, UGT llama a redoblar el compromiso con la paz y a fortalecer la cooperación internacional, porque no habrá estabilidad ni futuro mientras la guerra siga marcando el presente. La paz es una condición imprescindible para el trabajo digno, el desarrollo sostenible y la justicia social. La guerra no puede normalizarse.
