UGT exige que el nuevo rumbo de la UE sitúe el empleo de calidad y los derechos sociales en el centro tras el SOTEU

El sindicato valora el compromiso con una Ley de Empleo de Calidad, pero reclama garantías para que la competitividad, la simplificación y la transición industrial no se traduzcan en retrocesos sociales

Fecha: 16 Sep 2026

Interior del Parlamento Europeo

La Unión General de Trabajadores (UGT) considera que el discurso sobre el Estado de la Unión plantea elementos positivos para reforzar la autonomía estratégica y la capacidad industrial y tecnológica de Europa, así como para avanzar en ámbitos como la vivienda, los cuidados y el empleo de calidad. Sin embargo, el sindicato reclama que este nuevo rumbo incorpore una dimensión social mucho más clara y que las prioridades económicas y de seguridad no releguen los derechos de las personas trabajadoras.

El sindicato valora especialmente el compromiso de presentar la Ley de Empleo de Calidad antes de que finalice el año. No obstante, su contenido será determinante. La nueva legislación debe traducir en medidas concretas el objetivo de mejorar la calidad del empleo, reforzando la negociación colectiva, la salud y la seguridad en el trabajo, la estabilidad laboral, la formación y la participación de las personas trabajadoras ante las transformaciones que está experimentando el mercado laboral. La Comisión Europea ya ha situado estos ámbitos en el proceso de preparación de la iniciativa.

La competitividad no puede construirse a costa de los derechos

UGT considera necesario acompañar la apuesta por la competitividad y la reducción de cargas administrativas de una garantía inequívoca: la simplificación no puede utilizarse para debilitar el acervo social europeo, reducir las obligaciones empresariales o limitar la capacidad de actuación de los Estados miembros y de los interlocutores sociales.

Esta cuestión resulta especialmente importante ante el desarrollo de la inteligencia artificial. Europa debe aprovechar su potencial para mejorar la productividad y las condiciones de trabajo, pero garantizando el derecho a la información, la consulta y la participación de las personas trabajadoras, así como la formación y la protección frente a nuevos riesgos y desigualdades.

Más industria y energía, pero también más cohesión

UGT comparte la necesidad de reforzar la industria europea, reducir las dependencias estratégicas y avanzar hacia una energía más limpia y asequible. Sin embargo, la transición industrial y energética debe incorporar desde el principio una dimensión laboral y social basada en la inversión, la formación, el empleo de calidad y la protección de las personas y los territorios afectados.

En este contexto, el próximo presupuesto europeo será decisivo. No basta con ampliar las prioridades de la Unión Europea: deben asignarse recursos adecuados para hacerlas realidad y preservar la cohesión económica, social y territorial.

Vivienda, cuidados y derechos sociales

El sindicato considera igualmente positivo que la vivienda y los cuidados formen parte de la agenda europea. La respuesta debe traducirse en medidas que garanticen el acceso a una vivienda asequible, prevengan la exclusión residencial y aseguren servicios de cuidados suficientes y de calidad, junto con condiciones laborales dignas para quienes trabajan en estos sectores.

Para UGT, el discurso sobre el Estado de la Unión debe abrir ahora una etapa de concreción. Una Europa más autónoma, competitiva y segura solo será sostenible si garantiza también mejores condiciones de vida y de trabajo, y si el diálogo social y la negociación colectiva ocupan un lugar central en las transformaciones que afronta la Unión.


Fuente: UGT