UGT denuncia ante la Inspección de Trabajo a CEOE-CEPYME Cantabria por una campaña que criminaliza a las personas que enferman
El sindicato exige la retirada inmediata de la campaña, sin perjuicio de la sanción que corresponda, y reclama a las organizaciones empresariales que dediquen sus energías a prevenir las enfermedades en los centros de trabajo en lugar de señalar a quienes las padecen
Fecha: 17 Jul 2026
El secretario general de la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores de Cantabria (UGT-Cantabria), Mariano Carmona, ha presentado hoy denuncia ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social contra CEOE-CEPYME Cantabria por la campaña publicitaria que ha desplegado en las marquesinas de autobús de Santander sobre el mal llamado «absentismo». Con mensajes como «Esperar al técnico de internet toda la tarde y que no aparezca» o «Mientras unos no están, otros esperan», la patronal cántabra señala públicamente a las personas que no pueden acudir a su puesto de trabajo por enfermedad o accidente, o que ejercen derechos laborales como los permisos de paternidad y maternidad o la hospitalización de un familiar, presentándolas ante la sociedad como responsables de la prestación negligente de servicios que realizan las propias empresas.
Se trata de una campaña infame, irrespetuosa y, a juicio del sindicato, ilegal: el artículo 8.11 de la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social tipifica como falta muy grave los actos del empresario contrarios al respeto de la intimidad y a la consideración debida a la dignidad de los trabajadores y las trabajadoras. Arrojar un manto de culpabilidad sobre quienes enferman o hacen uso de sus derechos no es libertad de expresión empresarial: es una vulneración de esa dignidad que la ley protege y que la Inspección debe hacer cumplir.
UGT recuerda que las ausencias injustificadas están recogidas, desde siempre, en el régimen disciplinario de los convenios colectivos, y que las empresas las aplican con total normalidad. No hay, por tanto, ningún vacío que justifique campañas de señalamiento colectivo. Lo que sí hay es una confusión deliberada: cuando una persona trabajadora enferma, lo primero es cuidarla y procurar que recupere su salud lo antes posible; y lo segundo, buscar las causas de esa enfermedad. Y las causas están, en demasiadas ocasiones, en la ausencia de una verdadera política de prevención y en unas malas condiciones de trabajo que las organizaciones empresariales se niegan a corregir.
Esta campaña no surge en el vacío. Asistimos a una campaña deliberada destinada a confundir el absentismo con la incapacidad temporal: a equiparar las ausencias injustificadas —que los convenios colectivos ya contemplan y las empresas ya sancionan— con las bajas médicas de personas que están enfermas y tienen derecho a recuperar su salud. Esa confusión interesada ha abierto las alas a algunos depredadores de derechos que, en lugar de prevenir las enfermedades en sus centros de trabajo, centran toda su energía en buscar culpables y en intentar reducir salarios. Resulta especialmente revelador que CEOE y CEPYME se hayan negado a firmar el anteproyecto de la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales, un texto que sitúa la prevención en el siglo XXI al reconocer los riesgos para la salud mental, los riesgos digitales y los derivados de las temperaturas extremas, y que refuerza los mecanismos preventivos en las pymes, precisamente las empresas que concentran mayores índices de siniestralidad.
Si las organizaciones empresariales quieren de verdad reducir la duración de las bajas, deberían exigir a los gobiernos autonómicos la reducción de las listas de espera sanitarias, que están alargando los procesos de incapacidad temporal y retrasando la recuperación de la salud de las personas trabajadoras.
La solución a los problemas de las bajas médicas no reside en señalar y culpabilizar a quienes enferman, como pretende esta campaña. La solución pasa por respetar las jornadas de trabajo, reconocer y retribuir las horas extraordinarias, no sobrepasar las cargas de trabajo, garantizar el derecho a la desconexión y hacer efectiva la conciliación de la vida familiar y laboral.
Ya es hora de que las empresas asuman la responsabilidad de proteger la salud de las trabajadoras y los trabajadores y dejen de insultar, sin datos, a la clase trabajadora. Por todo ello, UGT solicita a la Inspección de Trabajo que realice las averiguaciones correspondientes y requiera a CEOE-CEPYME Cantabria la retirada inmediata de la campaña, sin perjuicio de la sanción que proceda como infracción muy grave.
