Las jornadas de trabajo interminables matan

El consultorio monográfico laboral de UGT analiza esta semana las consecuencias para las personas trabajadoras de las largas jornadas de trabajo


Una semana más, el consultorio monográfico laboral de la Unión de Trabajadoras y Trabajadores se pone al servicio de las personas trabajadoras para resolver las dudas y consultas trasladadas al WhatsApp 682 403 638, abierto por el sindicato con motivo de la crisis del coronavirus.

En esta ocasión, y en contraposición a lo que tratamos en este mismo consultorio hace un par de semanas, con los beneficios de la implantación de la jornada laboral semanal de 32 horas, UGT alerta sobre la problemática de las largas jornadas de trabajo. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que en 2016 murieron más de 740.000 personas por accidentes cerebro vasculares y cardiopatías isquémicas provocadas por las largas jornadas de trabajo. 

Unas jornadas que están muy presentes en algunos sectores, como el de la hostelería. En este sentido, Jaydy Maroto, trabajadora de este sector, denuncia que “llevamos muchos años arrastrando largas jornadas de trabajo en este sector, con jornadas partidas que abarcan todo el día o cubriendo varios puestos de trabajo a la vez. Todo esto conlleva una ansiedad y una depresión de no llegar a ninguna parte”. 

Además, “tampoco se cumple el tiempo de descanso entre un día y otro, ya que terminamos muy tarde la jornada y al día siguiente empezamos muy pronto. Tampoco hay posibilidad de conciliar”. 

Para Jaydy Maroto, “las empresas no se ponen en nuestro lugar. El punto de vista humano se ha perdido en los centros de trabajo, ahora eres un número. Y las personas trabajadoras no quieren ascender en la empresa porque no quieren más responsabilidades, más horas y más trabajo”. 

Por ello, afirma que “sería fundamental implantar la jornada laboral semanal de 32 horas. En la pandemia, hemos tenido que reducir la jornada por falta de trabajo y los empleados y empleadas lo han agradecido y han valorado ese descanso, ese tiempo para vivir y para conciliar. Prefieren tener menos salario y poder tener vida social, no vivir para trabajar”. 

La jornada laboral semanal de 32 horas reduciría los riesgos psicosociales

Una problemática que conoce muy bien Ramón Gil, experto en adicciones en el ámbito laboral de UGT. “Las largas jornadas laborales matan. El estrés, la sobrecarga de trabajo y las jornadas maratonianas matan. Esto se ha agravado con la Covid, que ha hecho más visible ese modelo de precariedad laboral”. 

“Los riesgos psicosociales son los grandes olvidados dentro de la prevención de la empresa”, ha señalado. “Hay una deficiencia en su gestión dentro de la empresa. Generan estrés, ansiedad, trastorno del sueño…Además, estas largas jornadas de trabajo aumentan los riesgos de consumir sustancias y adicciones para poder aguantarlas, como antiinflamatorios y calmantes”. 

Para Ramón Gil, “hay que cumplir la ley de prevención de riesgos laborales. Que se implanten protocolos de prevención e intervención de las adicciones en el ámbito laboral, a través de la negociación colectiva. Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, las condiciones de trabajo influyen negativamente en estas adicciones”. 

Por ello, considera fundamental implantar la jornada laboral semanal de 32 horas. “Reduciría el estrés, la ansiedad y los riesgos psicosociales. Más de 8 horas de jornada de trabajo genera el triple de posibilidades de tener una depresión y la posibilidad de que aumente el consumo de sustancias adictivas”. 


Fuente: UGT