La toma de posesión de José Antonio Kast abre en Chile una etapa marcada por políticas neoconservadoras de austeridad, desregulación y “mano dura”
El dirigente del Partido Republicano, José Antonio Kast, ha tomado posesión como presidente de Chile, inaugurando una nueva etapa política en el país caracterizada por un giro hacia posiciones neoconservadoras en el plano económico, social y de seguridad
Fecha: 11 Mar 2026
En sus primeras declaraciones y en los ejes programáticos anunciados por su gobierno, Kast ha planteado una agenda basada en la reducción del gasto público, la aplicación de políticas de austeridad y la desregulación económica con el objetivo declarado de estimular la inversión privada y el crecimiento. Estas medidas apuntan a una reducción significativa del papel del Estado en la economía y a la flexibilización del marco regulatorio existente.
En el ámbito laboral, el nuevo ejecutivo ha anticipado reformas orientadas a modificar el actual marco de relaciones laborales y a introducir cambios que podrían afectar al equilibrio en materia de negociación colectiva y condiciones de trabajo. En este contexto, la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) estuvo presente la semana pasada en Santiago de Chile, donde mantuvo varias reuniones con compañeros de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Chile en el marco de un encuentro internacional sobre negociación colectiva, en el que participaron organizaciones sindicales y representantes institucionales de distintos países. Durante la reunión se analizaron los anuncios del nuevo gobierno y se expresó preocupación por la orientación de las reformas planteadas, que podrían debilitar los mecanismos de negociación colectiva y la protección de los derechos laborales.
La llegada de Kast a la presidencia también ha reabierto el debate sobre la memoria democrática en Chile. El nuevo presidente ha realizado en distintas ocasiones declaraciones que han sido interpretadas como una defensa o justificación de los aspectos más oscuros de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), lo que ha generado preocupación entre los sectores sociales y políticos del país comprometidos con la justicia, la reparación y la memoria histórica.
En paralelo, la “seguridad” se perfila como uno de los pilares centrales de su mandato. Kast ha manifestado reiteradamente su admiración por las políticas de “mano dura” aplicadas en El Salvador por el presidente Nayib Bukele y ha señalado su intención de estudiar la adopción de medidas similares, pese a la clara violación de los Derechos Humanos que este modelo supone.
La toma de posesión de Kast se inscribe además en un contexto internacional marcado por el ascenso de gobiernos y fuerzas políticas de carácter ultra en distintos países del continente americano, como Argentina o Estados Unidos, así como por el avance global de proyectos políticos que cuestionan derechos sociales y laborales consolidados.
Ante este escenario, UGT reafirma su compromiso de seguir defendiendo el trabajo decente, la democracia y los derechos sindicales, manteniendo una estrecha cooperación con las organizaciones sindicales chilenas y con el conjunto del movimiento sindical internacional.
