En 2024, hay que abordar las deficiencias que persisten en el mercado de trabajo

UGT destaca que la reforma laboral, tras dos años de vigencia, ha consolidado el empleo estable, frente al temporal, pero insta a seguir mejorando el mercado de trabajo: actuando contra el subempleo (medido a través de los contratos parciales involuntarios) y reforzando las políticas activas de empleo

Fecha: 03 Ene 2024

En diciembre de 2023 crece el empleo

Los datos de paro registrado y de afiliación a la Seguridad Social del mes de diciembre, publicados hoy por el Servicio Público de Empleo (SEPE), muestran una evolución positiva del mercado de trabajo en línea con el incremento de la actividad típico del periodo navideño. 

Así, en este diciembre, el paro registrado se ha reducido en 27.375 personas con respecto al mes anterior, acabando el año en un total de 2.707.456 personas, el dato más bajo para un mes de diciembre desde 2007. A su vez, la afiliación se incrementa en 29.937 personas hasta alcanzar las 20.836.010 personas afiliadas a la Seguridad Social, el valor más alto para diciembre de la serie histórica. De esta forma, el año acaba con 130.197 personas menos en desempleo y 539.740 más en la afiliación, dando cuenta de que el mercado laboral continúa manteniéndose fuerte y dinámico a pesar del incierto contexto económico y político en el que se ha desenvuelto la economía española este año. 

Además, con este diciembre se cierra también otro año de aplicación de la reforma laboral de 2021. Después de dos años desde que entrara en vigor, se puede observar con más claridad que los avances conseguidos en materia de calidad y estabilidad del empleo no eran algo puntual, producto de las primeras adaptaciones de las empresas a la nueva normativa, si no que se están volviendo estructurales, manteniéndose en el tiempo. La tasa de temporalidad de la afiliación es el mejor ejemplo de ello, en tanto que, tras dos años, continúa en mínimos del 14%, mientras que antes de la reforma se situaba alrededor del 30%. Aún más relevante es la reducción de la temporalidad entre los jóvenes menores de 30 años, que se mantiene en el 22%, ascendiendo antes de la reforma al 53%. 

En materia de contratación, la estadística también se está estabilizando en torno a una contratación más estable y de mayor calidad, materializada en un mayor peso del contrato indefinido en la estructura contractual. Así, en este diciembre se han firmado 1.116.153 contratos, 73.764 menos que el mismo mes del año anterior y 565.397 menos que en diciembre de 2021, antes de la reforma. De los firmados este mes, 414.562 son indefinidos, lo que supone el 37,1% de la contratación. Una cifra que antes de la reforma apenas alcanzaba el 10% de los contratos. Entre ellos, destaca el indefinido a tiempo completo, el más estable, que supone el 40,6% del total de indefinidos. Por tanto, ahora se firman menos contratos que antes de la reforma, pero más estables y de mejor calidad, en tanto que se ha puesto trabas al encadenamiento de contratos temporales de muy corta duración, dando paso al contrato indefinido como contrato de referencia del mercado de trabajo.

Para UGT, esta reforma ha demostrado que una mejora de las condiciones en las que se desenvuelven los puestos de trabajo y de la estabilidad del mercado laboral, además de suponer más calidad de vida para las personas trabajadoras, también se traduce en una mayor fortaleza y una mayor capacidad de la economía para hacer frente a posibles adversidades. Algo que supone un incentivo para continuar ahondado y corrigiendo las deficiencias que aún persisten en el mercado de trabajo, sobre todo ahora que algunos organismos, como la OCDE, han rebajado las perspectivas de crecimiento de la economía española para el próximo año.

Una de las principales deficiencias a corregir es la del subempleo, medido a través de la parcialidad involuntaria, que asciende al 47,9%. Esto quiere decir que hay una buena parte de la población trabajadora que está empleada a tiempo parcial únicamente porque no encuentra un trabajo a tiempo completo. Algo que se traduce en un sueldo inferior, que en la mayoría de casos se sitúa por debajo del Salario Mínimo Interprofesional y que es una de las principales razones para que en España continúe habiendo un 11,6% de personas trabajadoras en riesgo de pobreza, lo que se conoce como pobreza laboral (ingresos por debajo del 60% de la mediana). 

Para UGT, es inadmisible que existan personas que se encuentren en situación de pobreza incluso disponiendo de un puesto de trabajo. Es fundamental mejorar las condiciones laborales en todos los empleos, elevar los incrementos salariales para recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos años y reformar los sistemas de protección social para apoyar los ingresos de las familias más vulnerables. A su vez, hay que tener en cuenta la situación de las personas en desempleo, especialmente aquellas de más larga duración, que son las que tienen más posibilidad de caer en una situación de exclusión social. Para ello, es necesario revisar en profundidad las actuales políticas activas de empleo y mejorar los recursos disponibles por los Servicios Públicos de Empleo, especialmente aquellos destinados a la orientación profesional, pues es un elemento imprescindible para que las personas salgan lo más rápido posible del desempleo, recibiendo una atención individualizada que les provea del mejor conjunto de servicios posible en cada situación.

> Datos principales paro diciembre 2023


Fuente: UGT