UGT reclama cautela y protección para las personas trabajadoras en la deshibernación de la economía

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Envía al Gobierno sus consideraciones generales para la reactivación económica en condiciones de seguridad


• En primer lugar, es imprescindible realizar las pruebas oportunas para verificar el estado de la pandemia entre la población.

• El Gobierno y las empresas deben ser los responsables de facilitar los materiales de protección y prevención para los trabajadores y trabajadoras, sobre todo en el caso de las pymes, y vigilar su control y las buenas prácticas.

• El Diálogo Social debe primar en la vuelta al trabajo en condiciones de seguridad. Se debe confeccionar en los centros de trabajo, con la participación de la empresa y los sindicatos, un plan de contingencia previo al inicio de la actividad para proteger a los empleados y empleadas.

Cautela y protección de la salud de las personas trabajadoras. Esos tienen que ser los dos preceptos fundamentales que encabecen la deshibernación de la economía tras la crisis del coronavirus.

Así se lo ha hecho saber el Secretario General de UGT, Pepe Álvarez, al Gobierno en el documento de consideraciones generales del sindicato en esta materia, enviado en el día de ayer, en el que se reflejan las medidas que deben primar en el proceso de desmantelamiento progresivo de suspensión o paralización de la actividad económica en el que nos encontramos.

En este sentido, UGT considera fundamental que, teniendo en cuenta que el Gobierno es el encargado máximo de velar por que no se produzca una relajación prematura de las medidas de confinamiento, debe ser el responsable primero de realizar las pruebas oportunas para verificar el estado de la pandemia entre la población. Esto quiere decir que, lo primero es que se realicen las pruebas de detección del Covid19 de manera masiva y coordinada para realizar, de manera previa, un “mapa” de la enfermedad entre la población y poder discriminar adecuadamente la vuelta a la actividad por colectivos y sectores.

Asimismo, el Gobierno estatal y los de las Comunidades Autónomas son los responsables de facilitar a las empresas, en esta situación excepcional, el acceso al material de prevención adecuado de manera previa a la vuelta de la actividad, para que no se generen asimetrías que deriven en injusticias. Y a nivel de ciudadanía, la intervención de los precios de los medios de protección y el aseguramiento de su justo reparto es imprescindible y urgente.

Vigilar el cumplimiento de la prevención en las empresas y sectores

Para el sindicato, es fundamental, especialmente, asegurar la protección en la pequeña y mediana empresa, donde la representación de los trabajadores no llega como sería deseable. Es aquí donde la labor de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social se hace indispensable, y las empresas deberían comunicar de manera fehaciente a la Administración la decisión de apertura y las medidas adoptadas para garantizar la seguridad y salud de su plantilla, de manera que sirva de acreditación para posteriores comprobaciones y, en su caso, de denuncia del trabajador.

Hay que tener en cuenta, además, que la apertura de negocios puede generar una peligrosa carrera entre las empresas de un mismo sector para no quedarse atrás en la obtención acelerada de las ventas, sabedoras de que los primeros en abrir se llevarán buena parte de los beneficios embolsados durante el estado de confinamiento. Y que esto genera incentivos indeseables para que se produzcan incumplimientos. Por eso, la labor de vigilancia y control en el nivel sectorial por parte del Gobierno es fundamental.

Diálogo social para la vuelta al trabajo en condiciones de seguridad

Para UGT, la vuelta al trabajo exige una serie de medidas preventivas extremas derivadas del riesgo para la salud de los trabajadores. De esta forma, la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales establece una serie de obligaciones a los empresarios para que garanticen la seguridad y salud de sus trabajadores y trabajadoras. También, es necesario que se tenga en consideración la posición de los representantes legales de los trabajadores si se desea un proceso ordenado de vuelta a la actividad. En este sentido, el diálogo social a nivel de empresa y sector es esencial para asegurar el éxito de este proceso.

En el ámbito de las empresas públicas, también resulta imprescindible esta necesidad de diálogo social, tanto desde el punto de vista del camino de vuelta a la normalidad, como también en relación con la situación de las contratas y subcontratas que debe ser objeto también de diálogo con las organizaciones sindicales.

Por ello, es esencial que el retorno a la actividad se produzca, no solo teniendo en cuenta las necesidades de la actividad productiva, sino esencialmente la situación de las personas.

Medidas concretas a seguir para las empresas y centros de trabajo

La Unión General de Trabajadores reclama medidas concretas en las empresas y en los centros de trabajo, como:

- la elaboración de guías prácticas y concretas para los trabajadores y trabajadoras, en la que deben participar las organizaciones sindicales y patronales.

- la confección de un plan de contingencia, sobre la base de la modificación de la evaluación de riesgos por el Servicio de Prevención. En el Plan de Contingencias se deben detallar las medidas concretas que cada empresa va adoptar para impedir al máximo posible los riesgos de contagio del COVID-19. Esta actividad preventiva debe ser obligatoriamente previa a la vuelta a la actividad. En el proceso de confección de la adaptación de la evaluación de riesgos deben ser consultados los delegados de prevención o los representantes de los trabajadores.

En este sentido, este plan de contingencia debe contener un sistema adaptado a fin garantizar la distancia interpersonal; mantener el teletrabajo en aquellos puestos en los que sea posible para evitar desplazamientos y contactos interpersonales; extremar la higiene de manos entre los trabajadores, debiendo facilitar la empresa tiempo y medios para ello, así como la limpieza del lugar de trabajo; dotar obligatoriamente a las personas trabajadoras de los medios de protección personal, EPIS, necesarios (mascarillas, guantes); informar con precisión y claridad a los trabajadores de las medidas puestas a su disposición y de la obligatoriedad de su uso; y alertar inmediatamente a la representación de los empleados y empleadas en el caso de que se produzca algún caso de contagio, con el fin de tomar las medidas oportunas para acabar con el virus y evitar que se extienda.  


► Consideraciones de UGT en torno a la deshibernación de la economía tras el COVID-19

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Pepe Álvarez, Secretario General de UGT
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