UGT insta a subir los salarios y mejorar el empleo, ante la subida incontrolada de los precios  

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El acusado aumento de los precios supone una pérdida de poder adquisitivo de los salarios, lo que repercute, de manera muy negativa sobre el consumo, la reactivación económica   y la creación de empleo


El encarecimiento de los precios de la electricidad, unido al incremento del coste de otros productos básicos, está haciendo que para muchas familias sea un auténtico reto llegar a fin de mes.

UGT considera que, ante este incremento de los precios, la subida del 1,5% de los salarios de convenio, registrada hasta el mes de septiembre, y la del 1,6% del Salario Mínimo Interprofesional, que se aplica solo en los últimos cuatro meses del año, resultan insuficientes, lo que incrementará los niveles de desigualdad y pobreza laboral, algo incompatible con una recuperación económica sana. 

Ante esta situación, el sindicato insta al Gobierno a cumplir con urgencia con los compromisos contraídos a lo largo de su legislatura. El SMI debe seguir creciendo hasta alcanzar los 1.000 euros en enero de 2022 y situarse en el 60% del salario medio (en torno a 1.050 euros) en el 2023. Por otro lado, tal y como se comprometió ante la Comisión Europea, se debe derogar, cuanto antes, la reforma laboral de 2012 que actualmente permite que la temporalidad y la precariedad sean las principales características definitorias de nuestro mercado laboral y que hundió los salarios. 

Además, es necesario seguir adoptando medidas extraordinarias que limiten los beneficios de las empresas eléctricas y avanzar en la reforma del sistema de fijación de precios de este sector básico para el desarrollo del país.  

Datos

El IPC adelantado del mes de octubre registra una tasa interanual del 5,5%, aumentando un punto y medio con respecto al dato del mes anterior. Se trata del nivel más alto alcanzado por el indicador desde septiembre de 1992.

Esta subida en el nivel general de precios se debe fundamentalmente al comportamiento de la electricidad, que continúa marcando cifras récords día tras día en el mercado mayorista, y, en menor medida, de los carburantes, lubricantes de vehículos y el gas. 

Por su parte, la inflación subyacente, que excluye a los productos energéticos y los alimentos no elaborados, se incrementa cuatro décimas, registrando una tasa de variación anual del 1,4% que no se alcanzaba desde julio de 2017, y que puede estar anunciando aumentos estructurales del nivel general de precios.