UGT condena la detención del sindicalista coreano Kym Myeong-hwan, de la KCTU

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El presidente de la Confederación coreana de sindicatos (KCTU), Kym Myeong-hwan, fue arrestado el pasado viernes 21 de junio en Seúl. Su detención se produce en el marco de las protestas que KCTU mantiene frente a un proyecto de ley que elevaría las jornadas de trabajo en Corea del Sur.

Con la detención de este líder sindical, acusado de actividades ilegales en el marco de las protestas, el gobierno surcoreano demuestra nuevamente su falta de compromiso con el respeto a la libertad sindical, incumpliendo las promesas de respeto a las organizaciones de trabajadores realizadas al asumir la presidencia, en 2017, volviendo a ser responsable de detenciones de líderes sindicales que no han cometido más delito que defender condiciones de trabajo dignas para los trabajadores de su país. La detención de Kym Myeong-hwan se suma a la detención de otros sindicalistas en los últimos meses.

Los trabajadores coreanos realizan una media de 2005 horas de trabajo al año, muy por encima de las 1701 horas de los trabajadores españoles o las 1363 que realizan los trabajadores alemanes, según datos de la OCDE para el año 2018. El proyecto del gobierno surcoreano pretende permitir que los trabajadores realicen más de 50 horas a la semana en determinados periodos, con la condición de una reducción en otras épocas del año.

KCTU no ha formado parte de la comisión  creada por el gobierno coreano en 2015 para estudiar la reducción de la jornada laboral, en protesta por las medidas de precarización del trabajo implementadas por el gobierno y por el encarcelamiento de otro líder de KCTU, Han Sang-gyun, quien fue finalmente liberado en mayo de 2018.

No podemos  olvidar que la Unión Europea mantiene estrechas relaciones comerciales con Corea del Sur, bajo el marco del acuerdo comercial en aplicación desde 2011. En este sentido, el gobierno de España debe trabajar en el seno de la Unión Europea para que esté tipo de acuerdos puedan garantizar mejoras y oportunidades en la vida de las personas, y no solo beneficios para las empresas transnacionales, así como avances y no retrocesos en los derechos humanos y sindicales de los socios comerciales, cómo es el caso de Corea del Sur.

Desde UGT, enviamos nuestro apoyo y solidaridad a Kym Myeong-hwan, a nuestros compañeros de KCTU, organización hermana afiliada a la Confederación Sindical Internacional (CSI), y al conjunto de los trabajadores surcoreanos. El gobierno del presidente Moon Jae-in debe cesar la persecución y represión a los derechos de los trabajadores y trabajar para que una potencia industrial como el país asiático ofrezca un marco laboral libre de explotación laboral y violaciones a los Derechos humanos y sindicales.