UGT condena el acoso y las agresiones sexuales a trabajadoras del hogar por parte de Julio Iglesias
El sindicato exige medidas de protección, una investigación exhaustiva con enfoque de género, rendición de cuentas, dignidad, justicia y verdad
Fecha: 13 Ene 2026
Desde la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT) queremos manifestar nuestra más absoluta condena, repulsa y rechazo ante las gravísimas informaciones publicadas sobre las denuncias de agresiones sexuales, violencia física y trato degradante sufridas presuntamente por dos trabajadoras en el ámbito del empleo doméstico y de cuidados, en el marco de una relación laboral con el cantante Julio Iglesias.
Los hechos denunciados, que incluyen violaciones, tocamientos sin consentimiento, aislamiento, abuso de poder y tratos degradantes, resultan especialmente alarmantes por producirse en un contexto de extrema vulnerabilidad laboral y social. Se trata de mujeres jóvenes, una de ellas migrante, empleadas como trabajadoras internas, alojadas en el propio lugar de trabajo, con escaso o nulo contacto con el exterior y sometidas a una relación de dependencia absoluta respecto del empleador.
UGT recuerda que el trabajo doméstico y de cuidados es un sector altamente feminizado, precarizado y atravesado por múltiples desigualdades, donde confluyen la discriminación por razón de género, origen y clase social. La figura de la trabajadora interna agrava aún más esta situación, al difuminar los límites entre vida personal y laboral, dificultar la prevención de riesgos laborales y favorecer escenarios de impunidad frente a abusos y violencias, incluidas las de carácter sexual. Además, es extremadamente complicado que la Inspección de Trabajo pueda intervenir al tratarse de una relación laboral que se desarrolla en los domicilios particulares y esto, precisamente, genera una impunidad para que los agresores delincan sin consecuencias.
Desde UGT subrayamos que la obligación de aplicar medidas de prevención de riesgos laborales en el empleo del hogar está en vigor desde el 14 de noviembre de 2025. La herramienta PREVENCIÓN10 realizada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo dependiente del Ministerio de Trabajo y Economía Social, permite realizar la evaluación de riesgos y planificar medidas preventivas en los domicilios. La violencia sexual, el acoso, el aislamiento y la coacción son riesgos laborales que deben ser evaluados, prevenidos y combatidos, también en el ámbito del empleo doméstico y en los domicilios privados.
Estos hechos ponen de manifiesto, una vez más, que la violencia sexual también es una violencia laboral, y que la falta histórica de protección efectiva en el empleo doméstico genera espacios opacos donde los derechos fundamentales de las trabajadoras pueden ser sistemáticamente vulnerados. Desde UGT exigimos una investigación exhaustiva, independiente y con enfoque de género, que permita depurar todas las responsabilidades que pudieran derivarse de estos hechos. Las denuncias deben ser tratadas con la máxima seriedad, protegiendo en todo momento a las víctimas y evitando cualquier forma de revictimización o silenciamiento.
Asimismo, UGT resalta la obligación del Gobierno de España de aplicar de manera efectiva todas las medidas necesarias para el pleno cumplimiento del Convenio 190 de la OIT, que ratificó en 2022 y reconoce la violencia y el acoso incluida la violencia sexual como riesgos laborales. El Convenio 190 define la violencia y acoso en el trabajo como un conjunto de comportamientos y prácticas inaceptables o amenazas, que pueden producirse una sola vez o de manera repetida y que causan o pueden causar daño físico, psicológico, sexual o económico. Esta definición incluye la violencia y el acoso por razón de género.
UGT no va a mirar hacia otro lado. La fama, el poder o la posición económica no pueden servir de escudo frente a la violencia machista ni frente a la vulneración de derechos laborales y humanos. Nuestra organización estará siempre del lado de las trabajadoras, de la dignidad, de la justicia y de la verdad. Porque sin derechos no hay trabajo digno, y porque ninguna mujer debe volver a sentirse “un objeto” o “una esclava” en su puesto de trabajo.
