UGT apoya la campaña de la Confederación Europea de Sindicatos por unos salarios mínimos dignos

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El sindicalismo europeo exige que los eurodiputados y los ministros asuman su responsabilidad en la lucha por unos salarios justos. Deben apoyar las enmiendas a la Directiva de Salarios Mínimos Adecuados, es lo mínimo que merecen las personas trabajadoras


UGT denuncia que fueron las personas con los salarios más bajos las que más sufrieron durante la última crisis y que, ahora, son esos mismos colectivos los más afectadas por la pandemia. Como el resto del sindicalismo europeo, también les ha recordado a los gobernantes nacionales e internacionales que muchos de estos trabajadores fueron debidamente reconocidos como esenciales cuando apareció el COVID, viéndose obligados a continuar trabajando bajo circunstancias extremadamente difíciles para mantener la actividad en nuestros países. El sindicato, en este sentido, pide que no se olviden las palabras de la Secretaria General Adjunta de la CES, Esther Lynch: “No son los ricos a los que se les pide poner en riesgo su salud, sino que se les suele pedir precisamente a las personas trabajadoras a las que les cuesta salir adelante”.

Por ello, UGT se une a la reivindicación de la CES de que salga adelante la Directiva de Salarios Mínimos Adecuados mejorada por las enmiendas propuestas por los eurodiputados Radtke y Jongerius.

Las mejoras sugeridas al Comité de Empleo del Parlamento, apoyadas decididamente por la CES y UGT, incluyen:

•    Declarar que la negociación colectiva implica a los sindicatos y no simplemente a “organizaciones de trabajadores” (que podrían incluir falsos sindicatos o representantes elegidos por los jefes).

•    Darle a los sindicatos el derecho a acceder a los lugares de trabajo.

•    Establecer un umbral de decencia por debajo del cual no debería pagarse ningún salario mínimo legal.

•    Asegurar que solo se le conceden contratos públicos a compañías que respeten el derecho de las personas trabajadoras de afiliarse a un sindicato y a negociar colectivamente.

•    Asegurar planes nacionales para la negociación colectiva que incluyan acciones contra los intentos de evitar la acción sindical por parte de empleadores sin escrúpulos.

La organización sindical asegura que estos cambios legales, sin embargo, no son suficientes para revertir la creciente desigualdad en la distribución de la riqueza que se ha venido produciendo en la última década a causa de unos salarios cada vez más bajos y de un trabajo que se ha ido precarizando. Esto ha llevado a que, hoy en día, solo 2 de cada 5 personas trabajadoras en la UE se beneficien de salarios negociados colectivamente, a que 24 millones de trabajadores tengan salarios mínimos por debajo del umbral de la pobreza y a que las personas trabajadoras en 2/3 de los estados miembro de la UE estén recibiendo una menor cuantía del PIB de su país con respecto al inicio de la década, entre otras muchas otras pandemias.

Como ha asegurado Lynch, “La Directiva de Salarios Mínimos Adecuados, junto a estas mejoras, harían la vida más llevadera a aquellos que viven con salarios bajos y ralentizaría el incremento de la desigualdad”. UGT asegura que esta es una oportunidad que no podemos dejar pasar.