Encuesta CSI: la mayoría de los países no garantizan los derechos de los trabajadores ante el COVID-19

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La confederación sindical internacional (CSI) ha publicado los primeros resultados de la encuesta sindical sobre la respuesta de los gobiernos ante la crisis del COVID-19. 109 sindicatos afiliados a la CSI, de 86  países del mundo, han dado respuesta a la encuesta, proporcionando información detallada sobre las medidas que los gobiernos están implementando para contener las crisis sanitarias y económicas derivadas de la pandemia.

Los resultados demuestran que existen algunos sectores donde los trabajadores se están viendo más afectados, aunque los perjuicios se deben a diferentes razones. Se destacan lo siguientes casos:

  • Personal sanitario: debe cumplir sus funciones con un elevado riesgo de exposición debido a la escasez de equipos de protección, y a la carencia de recursos materiales y humanos.
     
  • Trabajadores del transporte: en algunos casos imposibilidad de desarrollar su trabajo por el cierre de fronteras, en otros, alta exposición a personas infectadas y elevadas cargas de trabajo para asegurar el suministro.
     
  • Trabajadores del comercio y servicios que mantienen su actividad: alta exposición al riesgo por trabajar de cara al publico, escasez de equipos de protección y elevada carga de trabajo.
     
  • Trabajadores de la hostelería, turismo y otras actividades que han suspendido su actividad: amenaza de serias dificultades económicas en la mayoría de los países, donde las medidas son insuficientes y no garantizan el poder adquisitivo de los trabajadores, muchos de los cuales ya desempeñaban su tarea en sectores precarizados.
     
  • Trabajadores de la economía informal y plataformas: dificultades económicas producto de de la imposibilidad de realizar la actividad o por reducción de la demanda.

También, desde el punto de vista sanitario, se analizan las medidas que los gobiernos han puesto en marcha o han anunciado para frenar la propagación del COVID-19. Las principales conclusiones son las siguientes:

  • Limitar el número de personas en concentraciones masivas (92% de los países).
  • Cancelación de eventos deportivos (88% de los países).
  • Cierre de establecimientos escolares (84% de los países) .
  • Autoaislamiento de individuos y familias que muestren síntomas del virus (83% de los países).
  • Restricciones para los viajeros que llegan al país (82% de los países).
  • Promoción del teletrabajo (65% de los países).
  • Provisión de financiación adicional al sistema de sanidad pública (58% de los países).
  • Solicitud de autoaislamiento voluntario (58% de los países).
  • Cierre de comercios no esenciales (excepto supermercados y farmacias) (50% de los países).
  • Confinamiento obligatorio de la población dentro de sus casas (28% de los países).
  • Restricciones en el numero de productos alimenticios o artículos del hogar por cliente (12% de los países).

La encuesta también tiene como objetivo recabar información sobre las políticas económicas puestas en practica por los gobiernos para enfrentar el COVID-19. Las principales conclusiones pueden conocerse a continuación:

  • Aportación de cuidados de salud gratuitos (50% de los países).
  • Protección del empleo para las personas (34% de los países).
  • Exenciones fiscales para las empresas (31% de los países).
  • Baja remunerada por enfermedad durante el período de autoaislamiento (29% de los países).
  • Fondos de rescate para empresas o sectores (29% de los países).
  • Provisión de fondos de emergencia de ayuda para empresas (29% de los países).
  • Posibilidad de bajas por enfermedad o permisos a tiempo parcial remunerados a cuidadores (23% de los países).
  • Posibilidad de bajas por enfermedad a todos o a algunos trabajadores (21% de los países).

Casi dos tercios de los sindicatos encuestados afirman que su gobierno esta respondiendo bien a las necesidades de los trabajadores. Sin embargo, el numero de países donde los sindicatos consideran que el gobierno no está a la altura es significativo (38% de los países). Respecto al comportamiento de los empresarios ante esta crisis, son mayoría (48% de los países) quienes consideran que no están actuando positivamente.

Estos primeros resultados de la encuesta de la CSI resultan útiles como un muestrario de la situación de respuesta ante la crisis del COVID-19 en los diferentes países desde la óptica de los sindicatos. Puede ser también una buena herramienta para conocer qué respuestas deben ser replicadas o tomadas en consideración y cuales deben ser rechazadas por su falta de efectividad para garantizar la salud y las condiciones de empleo de los trabajadores. El movimiento sindical mundial ha respondido desde el primer momento a esa crisis, procurando que no sean los trabajadores quienes paguen las peores consecuencias y exigiendo garantías de salud y de condiciones de vida dignas durante y después de la pandemia.

Los resultados completos de la encuesta pueden consultarse en el siguiente enlace: https://www.ituc-csi.org/IMG/pdf/ituc_global_covid-19_survey_es.pdf