La lucha contra la brecha salarial necesita una Directiva con sanciones disuasorias

Video Principal: 
Versión para impresiónVersión para impresión

Cristina Antoñanzas, en el seminario "Novedades sobre Igualdad Retributiva" 


La mejor forma de combatir una injustica es sacarla a la luz y conocer su alcance con la mayor precisión posible, por eso la vicesecretaria General de UGT, Cristina Antoñanzas, considera imprescindible la aprobación de una directiva europea sobre transparencia salarial que vaya todavía más lejos que la normativa española mediante el establecimiento, por ejemplo, de sanciones disuasorias.

Durante su intervención en el seminario “Novedades sobre Igualdad Retributiva”, organizado por la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid, Antoñanzas ha recordado que este proyecto de normativa europea viene acumulando retraso que empiezan a ser injustificables en una cuestión que afecta a la mitad de la población comunitaria.

Registro y auditoría

En nuestro país, no obstante, Antoñanzas ha reconocido que “se han producido avances” legislativos para combatir la brecha salarial, “aunque las normas no hacen milagros solo por ponerlas en letra impresa, hay que actuar y llevarlas a la calle y a los centros de trabajo”. En este camino son fundamentales el registro retributivo y la auditoría retributiva.

“En el registro retributivo –ha señalado- las empresas deben incluir toda la información sobre salarios de su plantilla, incluido el personal directivo y los altos cargos; debe estar desagregada por sexos, desglosada y promediada por clasificación profesional y por trabajos de igual valor, incluyendo todos los conceptos salariales”.

En cuanto a la auditoría retributiva, la vicesecretaria General de UGT recuerda que tiene que ser previa a la negociación de los planes de igualdad, y contemplar toda la información que permita comprobar “de un modo transversal y completo, la situación de la empresa, para ser lo más eficientes posibles a la hora de abordar los problemas que se presenten y prevenir las dificultades. La transparencia no es mala, todo lo contrario, siempre y cuando nuestro compromiso contra la desigualdad que padecen las mujeres en materia salarial sea real”.

Consensos necesarios

“Solo partiendo de esos ejercicios de transparencia conseguiremos poner coto a las brechas, y en ese camino tendremos que hacer un esfuerzo de diálogo y de negociación entre las organizaciones empresariales y los representes de las personas trabajadoras, y consensuar una herramienta que nos permita detectar los trabajos de igual valor, para hacer posible el principio de retribuir igual trabajos de igual valor” ha afirmado Cristina Antoñanzas.