La declaración del Consejo de la UE sobre los refugiados produce vergüenza

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El Consejo de la UE, sigue contemplando a los inmigrantes y refugiados, no como personas con derechos, sino como un problema frente al que todos se lavan las manos


La declaración final de la reunión del Consejo de la Unión Europea de asuntos de Interior, para analizar la situación de las fronteras exteriores de la UE, que se reunió el pasado miércoles, produce vergüenza y no tiene nada que ver con la realidad.

UGT no cuestiona el derecho de los Estados miembros a vigilar las fronteras de la Unión, pero si el cómo. Vigilar dista de las actuaciones como las que hemos podido ver en estos días, y de la forma y el fondo de la declaración del Consejo. Ésta habla de solidaridad con los Estados miembros que tienen que afrontar la carga creciente de la inmigración, reconocimiento al esfuerzo de Turquía, advertencia velada a este país recordando el dinero que la UE ha destinado a que sea uno de los guardianes de las fronteras exteriores y anuncio de un refuerzo en la vigilancia en las zonas de mayor presión migratoria.

La única mención a las personas que tratan de alcanzar el territorio europeo, es que no se tolerara el cruce ilegal.

Esta declaración ha sido redactada con un lenguaje muy cercano a lo bélico y presenta la inmigración como “el enemigo”, con la misma intención con la que muchos gobiernos de los Estados miembros tratan de esconder su escasa o nula vocación social, alentando el miedo, el rechazo y la culpabilización a los otros.

Ni una palabra sobre las personas, ni una defensa de los derechos humanos, ni un intento de construir una política consensuada, porque, sin duda, es más complejo y cuesta más que el dinero, cuestión al que parece que se reduce todo esto. Corresponsabilidad, no implica únicamente compartir costes económicos, sino sobre todo en este caso, construir políticas respetuosas con los derechos humanos.