La cumbre debe apoyar y fortalecer el plan de inversiones y dejar a un lado la frase hueca de “saneamiento presupuestario orientado hacia el crecimiento”

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La Confederación Europea de Sindicatos (CES)​ demanda con urgencia a los Primeros Ministros, Presidentes y Cancilleres de la UE, que participarán en la Cumbre europea de esta semana, que aprueben y aumenten el programa de inversiones de 315.000 millones de euros de la Comisión Europea.

“Europa necesita desesperadamente inversiones y empleos”, ha declarado Bernadette Ségol, Secretaria General de la CES, contestando así a la declaración del Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker en vísperas de la Cumbre.

El plan de inversiones Juncker no es suficiente pero es un principio y debe ser aprobado. Es un plan mínimo que los 25 millones de desempleados en Europa tienen derecho a recibir”. 

“Los gobiernos nacionales deben comprometerse para llegar a estos 315.000 millones y a aumentar estás inversiones más allá de este objetivo”.

“Los gobiernos deben insistir para que las inversiones sean priorizadas sobre los proyectos que más empleos creen, particularmente allí donde los empleos sean más necesarios”.

“Deben comprometerse en garantizar un control democrático adecuado del Fondo europeo para las inversiones estratégicas en los que el Parlamento Europeo, así como los empresarios y los sindicatos, tienen un papel que desempeñar”

La CES ha mostrado su preocupación puesto que será difícil generar 315.000 millones de euros para inversiones con apenas 21.000 millos de euros en dinero público (principalmente bajo forma de garantías). También tiene dudas sobre el impacto en la economía de la UE de los 315.000 millones en tres años cuando el déficit en inversiones anual desde el principio de la crisis se estima a, por lo menos, 280.000 millones /el plan Juncker es de 105.000 millones al año, es decir un 40% del déficit de inversiones anual estimado, pero solo para los tres próximos años).

La CES propone un plan de inversiones del 2% del PIB, es decir 250.000 millones de euros al año, en un periodo de 10 años.


La CES critica también la permanente insistencia en querer vincular las inversiones con las “reformas estructurales” y a “saneamiento presupuestario orientado hacia el crecimiento”, como fundamentos del crecimiento y del empleo en Europa, como lo reitera el proyecto de conclusiones del Consejo.