La calidad del empleo fundamental frente al envejecimiento demográfico y el retraso en la edad de jubilación

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La Secretaria Ejecutiva Confederal de UGT, Isabel Araque, ha intervenido hoy en un seminario de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo sobre “El envejecimiento de la población trabajadora” donde ha profundizado en la posición de los interlocutores sociales frente a esta realidad.

Durante su intervención, Araque ha explicado que hay que acercarse a esta cuestión desde dos ámbitos diferentes: el primero, la edad de los trabajadores y las consecuencias de esa edad en su salud y, el segundo, lo que va a suponer para la sociedad una población laboral envejecida y las repercusiones que esto puede tener en el mantenimiento del sistema de pensiones.

Con respecto al primer ámbito, Isabel Araque ha señalado que lo importante es la salud con la que terminan los trabajadores su vida laboral. En este sentido, ha subrayado la importancia de la prevención en las empresas y ha destacado que el envejecimiento demográfico, unido al retraso en la edad de jubilación, hace indispensable garantizar la calidad del empleo.

“Lo verdaderamente importante es que los trabajadores alcancen la jubilación de forma saludable y ello sólo se consigue respetando y promocionando la salud con políticas adecuadas, a través de la mejora de las condiciones de trabajo a lo largo de toda su vida laboral, como así lo establecen los principios preventivos, y no únicamente ceñirse a las edades más avanzadas cuando la lesión ya no tiene remedio” ha añadido.

En cuanto al segundo ámbito, la Secretaria Ejecutiva Confederal de UGT ha resaltado que la repercusión del envejecimiento sobre el sistema público de pensiones requiere un análisis riguroso y en profundidad que debe ser afrontado desde el diálogo y en el marco de la Comisión del pacto de Toledo.

Araque ha defendido la necesidad de “crear más y mejor empleo para aumentar los ingresos por cotizaciones de la Seguridad Social, una tendencia que se consigue luchando contra la precariedad laboral y creando trabajo cualitativo, no sólo cuantitativo”.

“Además”, ha manifestado, “la solución pasa por nuevas fuentes de financiación a través de una distribución impositiva más justa pero también vía presupuestos pero también habría que derogar la reforma de pensiones, que el estado asuma los gastos de administración de la seguridad social o recuperar la desviación de IPC de las pensiones”.

“En conclusión la Seguridad Social (también la economía y el mercado de trabajo) tiene que solucionar los efectos que se derivan del invierno demográfico que se avecina sobre la población española y lo tendrá que hacer con responsabilidad, respeto y soluciones constructivas”.

“El Gobierno no puede dejar en la estacada a los millones de personas que han contribuido a levantar el crecimiento y el progreso social de nuestro país, en el que las pensiones son un pilar fundamental. Si hay una obligación esencial para los gobernantes en un estado social y democrático de derecho es proteger socialmente a sus conciudadanos” ha finalizado.​