España lidera el crecimiento económico en Europa y encara 2026 con una economía en expansión

Es necesario reforzar la senda del aumento salarial y redirigir la inversión, pública y privada, hacia aquellos sectores que generan empleo de calidad y que aportan mayor valor añadido

Fecha: 30 Ene 2026

Gente paseando por la calle

Hoy se han publicado los datos del avance de la Contabilidad Nacional correspondientes al cuarto trimestre del año, que registran un aumento trimestral del PIB del 0,8%, que se traduce en un incremento anual del 2,6%. Con estos datos preliminares se cierra el conjunto del año 2025, para el que se estima un crecimiento medio del PIB del 2,8%, un valor superior al que se pronosticaba a principios de año, cuando se anunciaron los fuertes cambios arancelarios que empeoraron las perspectivas esperadas en el ámbito internacional. De confirmarse estos resultados, España sería la gran economía europea que más habría crecido el pasado año, una positiva dinámica que parece que debe tener continuidad en 2026, amparada en una política económica expansiva que refuerce las inversiones productivas, en infraestructuras y en los sistemas básicos de protección social.

En lo que respecta a la demanda, la inversión destaca positivamente este trimestre con un crecimiento anual del 6,8%, su segunda mejor tasa en 2025, mientras que el consumo privado mantiene su crecimiento en el mismo entorno que los trimestres anteriores con un 3,3%. En resumen, la demanda nacional ha aportado 3,6 puntos al crecimiento del PIB, mientras que la demanda externa vuelve a contribuir negativamente, un punto menos en esta ocasión. Por el lado de la oferta, se registran crecimientos anuales en todos los sectores salvo en la agricultura, que cae un 1,3%. Por su parte, la construcción recoge un aumento del 7,2% en un trimestre que no suele ser positivo para el sector, y la industria y los servicios un 2,8%.  

La economía española, a la vista de estos resultados, se encuentra en un buen momento, ampliando sus bases de crecimiento a la par que transita hacia una economía más sólida, sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Uno de los factores que está teniendo mayor impacto en esta transformación son los fondos europeos Next Generation, que se han canalizado a través del Plan de Recuperación. En este sentido, el Fondo España Crece, recientemente aprobado, sumará más de 10.000 millones de euros para canalizar vía préstamos para desarrollar sectores económicos que tengan impacto en la mejora de la productividad. Aunque se trata de una iniciativa que apunta en la dirección correcta, con el objetivo de mantener el flujo extraordinario de inversiones que han proporcionado los fondos europeos para impulsar el desarrollo tecnológico, esta cantidad no parece suficiente para fortalecer estos sectores económicos como resulta necesario.

No obstante, la demanda nacional ha mostrado en los últimos años un notable potencial de contribución al PIB, impulsado por el aumento de la inversión —al que contribuyen de forma significativa los fondos previamente mencionados— y por el crecimiento del consumo privado, favorecido por la moderación de la inflación y la mejora salarial. En este contexto, existe un amplio margen de actuación para continuar aumentando los salarios y alimentando esta positiva espiral de crecimiento de la actividad y del consumo, especialmente si se tienen en cuenta los elevados márgenes empresariales presentes en la mayoría de los sectores económicos.

Para reforzar el consumo de los hogares es imprescindible que los salarios, su principal fuente de ingresos, ganen poder de compra. En este sentido, el acuerdo alcanzado ayer entre el gobierno y los sindicatos UGT y CCOO para revalorizar el SMI en un 3,1%, hasta los 1.221 euros al mes en 14 pagas, es una buena noticia en la medida en que consolida una senda de dignificación salarial que España llevaba décadas necesitando. Además, este aumento tiene que complementarse con una evolución salarial general igualmente expansiva a través de la negociación colectiva, en el marco de un nuevo VI AENC, que debe actuar como palanca para consolidar mejoras reales en salarios, empleo y productividad.  

En definitiva, estas primeras previsiones de la Contabilidad Nacional muestran un cierre de año en la misma línea que los trimestres precedentes, con un crecimiento del PIB sólido, sobre todo si se tiene en cuenta el contexto internacional en el que se encuentra. Pero este marco económico hay que aprovecharlo para introducir mejoras que redunden en una mayor calidad de vida para las personas trabajadoras. Para ello es crucial acometer incrementos salariales justos y redirigir la inversión, pública y privada, hacia aquellos sectores más productivos que generan empleo de calidad y que aportan mayor valor añadido.  

 


Fuente: UGT