El BCE actúa con cautela ante la guerra en Oriente Medio y mantiene los tipos de interés

UGT advierte de que responder a las tensiones inflacionistas con subidas de tipos de interés no aborda el origen del problema, el encarecimiento de la energía y su repercusión económica

Fecha: 19 Mar 2026

Banco Central Europeo

El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido en la reunión de este jueves mantener los tipos de interés, con lo que el tipo de referencia permanece en el 2%. Esta decisión se suma a la adoptada el día anterior por la Reserva Federal estadounidense, que también optó por no modificar los tipos. Todo ello contrasta con las expectativas de comienzos de año, cuando los mercados anticipaban una política monetaria más expansiva en Estados Unidos ante una inflación más contenida y unas previsiones de empleo más débiles. En la Unión Europea, dichas expectativas apuntaban al mantenimiento de los tipos de manera estable en torno al 2%, nivel considerado neutral.

Sin embargo, la guerra en Oriente Medio ha introducido un factor de incertidumbre que explica la cautela tanto de la Reserva Federal como del propio BCE. En esta línea, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha señalado los datos de inflación de finales de marzo como determinantes para orientar la próxima estrategia del banco central frente a la reciente escalada de precios. En este contexto, comienzan a ganar peso las expectativas de posibles subidas de los tipos de interés en las siguientes reuniones.

Desde el inicio del conflicto, tanto los canales de distribución como las infraestructuras de producción y almacenamiento de energía en Oriente Medio se han convertido en objetivos militares. Esta situación ha impulsado el precio del petróleo por encima de los 110 dólares por barril, frente a los aproximadamente 70 dólares previos al conflicto, un incremento que ya se traslada al día a día de los consumidores españoles, especialmente al repostar combustible. Al mismo tiempo, el precio del gas, que ha registrado hoy un fuerte repunte tras el ataque israelí a la principal planta iraní, será determinante en la evolución de la factura eléctrica de la mayoría de los hogares, algo que ya ha comenzado a notarse para quienes pagan la tarifa regulada (PVPC).

Desde la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT), queremos advertir que basar la respuesta a las tensiones inflacionistas en subidas de tipos de interés no aborda el origen del problema, el encarecimiento de la energía y su repercusión sobre el conjunto de la economía. Esta estrategia únicamente actúa sobre la demanda, provocando un endurecimiento de las condiciones financieras que se traduce en mayores costes hipotecarios para las familias y en un acceso más restringido al crédito para empresas y hogares, lo que lastra el crecimiento económico y puede afectar también al empleo.

Por el contrario, la respuesta debe centrarse en el lado de la oferta, que es donde se encuentra la raíz del problema generado por la agresión bélica de EEUU e Israel a Irán. Además, es imprescindible reforzar la autonomía estratégica de la UE, apostando por una mayor independencia energética basada en fuentes renovables, algo en lo que España posee importantes ventajas comparadas, y por un posicionamiento geoestratégico sustentado en el multilateralismo y la defensa de los derechos internacionales, como está haciendo desde el principio de este conflicto el gobierno español. Esto implica fortalecer acuerdos comerciales con terceros países y rechazar los conflictos bélicos que, además de sus consecuencias económicas, generan un profundo coste humano.

La clase trabajadora es, en última instancia, la principal perjudicada por estos conflictos, sufre de forma directa los efectos de la destrucción de infraestructuras civiles y es la más expuesta a las dificultades de acceso a bienes básicos cuando se producen escaladas de precios. Por ello, cualquier respuesta política y económica debe situar su protección en el centro.
 

 


Fuente: UGT