El apoyo europeo para mitigar los riesgos del desempleo es un primer paso, pero no es suficiente

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UGT espera iniciativas más valientes del próximo Consejo Europeo


► Las medidas propuestas por el Consejo Europeo pueden ser útiles en el corto plazo y para desbloquear negociaciones, pero Europa precisa un verdadero mecanismo de deuda mutualizada. Esperamos que en el próximo Consejo se dé un paso más contundente.

► Se trata de iniciativas que no incorporan ningún elemento de solidaridad ya que la carga de los costes será asumida por los Estados miembro en forma de deuda.

► El escaso margen del fondo puede provocar que los países más dañados tengan que recurrir al MEDE, lo que supondría la vuelta a los ajustes sufridos en la pasada crisis.

► UGT considera, junto con la CES, que la UE sigue necesitando un Sistema Europeo de Desempleo y planes permanentes para proteger la zona del euro de futuras crisis.

Tras la fallida reunión del Consejo Europeo del pasado viernes, en el que las posturas antagónicas respecto a la emisión de los denominados Coronabonos impidieron un acuerdo y con el fin de acercar posiciones, los gobiernos solicitaron a la Comisión Europea que elaborase una propuesta sobre como materializar la intervención económica necesaria que se ha materializado en el Sistema de Apoyo para Mitigar los Riesgos del Desempleo en Emergencias (SURE).

Originalmente el Seguro de desempleo Europeo (SURE) era un proyecto sobre un sistema europeo de reaseguro del desempleo (sus siglas en inglés, entonces, hacían referencia a esto) en el que la Comisión ya estaba trabajando, al constituir uno de los compromisos de la presidenta Von der Leyen. Ahora, SURE responde ahora a las siglas en inglés de “Apoyo para mitigar los Riesgos de Desempleo en Emergencias” y hay que señalar que se trata de una propuesta sobre la que habrá negociaciones, de manera que el resultado final puede variar o incluso desaparecer.

La propuesta de la Comisión toma la idea, e incluso las siglas, pero lo transforma en un fondo que se financia en los mercados, de manera que los países pueden tomar prestado de este fondo para financiar los aumentos de gasto derivados de la extensión de mecanismos de ajuste temporal del empleo (Kurzarbeit, Cassa, ERTES etc).

El Instrumento Financiero Rápido se trata instrumentar una forma de dar uso a parte de los recursos del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), un instrumento creado durante la crisis del 12 para financiar planes de ayuda a los estados miembros, a cambio de realizar planes de ajuste con reformas económicas.

Herramientas necesarias, pero insuficientes

La Unión General de Trabajadores, junto con el resto de organizaciones sindicales europeas integradas en la CES, considera que la Unión Europea debe disponer en este momento de un instrumento de deuda mutualizada que permita realizar actuaciones a escala de la Unión. Que Europa precisa esta herramienta, en un contexto de mayor unión económica y fiscal, es ampliamente compartido, este es el diagnostico desde la crisis financiera anterior, y no se ha progresado en esta vía principalmente por los obstáculos de los mismos países que hoy bloquean los “coronabonos”.

El sindicato entiende que la propuesta se hace para acomodar la negativa de determinados países a poner en marcha un mecanismo de mutualización de deuda; una posición legitima, pero de índole político-identitaria, que no se corresponde con la necesidad del momento ni con la conveniencia de las políticas económicas que van a ser necesarias durante un largo periodo de tiempo. En este sentido el SURE puede conformar un primer paso. El Instrumento Financiero Rápido tiene, en cambio, menos trascendencia, ya que sobre todo es una vía dar uso a unos recursos, los del MEDE, que no estaban siendo utilizados.

Ambos instrumentos que se proponen son puramente financieros, y su efecto real dependerá del tipo de interés y del plazo de devolución de las cantidades recibidas que se establezcan. Para que sean realmente útiles, el tipo de interés que se establezca deberá ser bajo, y el plazo de su devolución largo.

Esto es más fácil en el SURE cuyos aspectos están aún por definir, qué en el Instrumento Financiero Rápido, que al pertenecer al MEDE tiene ya una serie de requisitos por definición. En este caso se apuntan a plazos de devolución de como máximo 5 años, muy probablemente cortos para haber absorbido el impacto de la crisis. Además, el Instrumento Financiero Rápido acarrea el cumplimiento de las reglas de gobernanza europeas (Acuerdo de Estabilidad y Crecimiento y Objetivos Presupuestarios a Medio Plazo) que en este momento se encuentran suspendidas.

La UE debe ir más allá

UGT entiende que estas medidas no incorporan ningún elemento de redistribución o de solidaridad, significativo, limitándose este a una “trasferencia de reputación” que no acarrea un esfuerzo importante a los países que se oponen a la conformación de “coronabonos”. En este sentido, por el momento la carga de los costes de la crisis va a seguir siendo absorbida en forma de deuda por los estados miembros y esta será mayor cuanto mayor les afecte el virus. Un impacto que, para el sindicato, pone en cuestión por sí solo el efecto positivo de la medida.

Además, dado el escaso importe del fondo, queda abierta la posibilidad de que los países más dañados económicamente por el impacto del Covid-19 agoten dicho fondo y tengan que recurrir finalmente al MEDE para obtener financiación, lo que supondría la vuelta a los estrictos condicionamientos y a los ajustes impuestos sufridos en la pasada crisis.

Para UGT, aunque puedan ser útiles en el corto plazo y para desbloquear posiciones en una negociación política, estas herramientas van a ser insuficiente para los desafíos que se afrontan en la resolución de la crisis. No suponen el cierre de ningún debate, sino el primero de muchos otros.

Particularmente parece fuera de la realidad el encaje forzoso del Instrumento Financiero Rápido dentro de unas reglas de gobernanza que están suspendidas porque son inadecuadas para un contexto de crisis como la que vivimos. Esta suspensión se debe a que está admitido que obligan a realizar ajustes en momentos en los que estos agravan más la situación del país que los realiza.

La UE y sus instituciones van a tener que tomar otras decisiones que afectarán a su gobernanza económica y a su capacidad de recaudar recursos financieros en las que será la ocasión de comprobar cuál es el compromiso de los Estados Miembros en mantener la idea de una Europa unida.

Sigue siendo necesario un Sistema Europeo de Desempleo

UGT, como miembro de la Confederación Europea de Sindicatos, comparte su demanda y urge a la UE a aprobar rápidamente estos mecanismos para salvar empleos y salarios en esta crisis sanitaria y a los Estados Miembro para que pongan a disposición de la Comisión Europea las garantías necesarias para que el sistema sea operativo lo antes posible

El sindicato solicita que se emitan directrices claras para recomendar a los Estados miembros que establezcan sistemas de desempleo temporal o planes similares en todos los países, para garantizar que cubran a todos trabajadores y empresas, y que los interlocutores sociales participen en su diseño e implementación.

La puesta en marcha de SURE no debería significar que se abandonen los planes para un Sistema Europeo de Desempleo. Se sigue necesitando un plan permanente para proteger la zona del euro de futuras crisis.