Ecuador vota entre la esperanza y las amenazas de la derecha

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El próximo domingo se celebrará en Ecuador la segunda vuelta de sus elecciones presidenciales. La cita es de suma importancia por diferentes razones, pero principalmente porque los dos candidatos que concurren proponen modelos claramente diferentes para afrontar los principales problemas del país, que continúa siendo fuertemente golpeado por la pandemia del Covid-19

Andrés Arauz, candidato por la coalición UNES y respaldado por el ex presidente Rafael Correa, plantea una vuelta a las políticas económicas correístas que permitieron grandes avances sociales en el país sudamericano. Por su parte, el banquero Guillermo Lasso, candidato de la alianza CREO-PSC, propone incluso profundizar la senda neoliberal reemprendida por el actual gobierno y marcarla aún más de tientes políticos derechistas. 

Tras acceder al gobierno en 2017, Lenín Moreno decidió apartarse rápidamente de las políticas del gobierno anterior, presidido por Rafael Correa, y que habían conseguido grandes avances económicos y sociales para Ecuador. El giro de Moreno supuso una vuelta a políticas de derecha en materia económica que no obtuvieron resultado positivo alguno, culminando con una nueva etapa de condicionamientos neoliberales impuestos por el FMI. Pero además de un claro deterioro de la situación económica, el gobierno de Moreno emprendió una campaña de persecución contra líderes opositores e incluso sobre miembros de su propio gobierno, con la figura de Rafael Correa como principal objetivo. Estos episodios de lawfare, similares a otros levados a cabo en Argentina o Brasil, han degradado de forma evidente la convivencia y el funcionamiento de las instituciones ecuatorianas.

Las elecciones ecuatorianas tienen también gran importancia en la región americana, ya que una victoria de Arauz podría reforzar claramente el bloque de gobiernos progresistas en Sudamérica (junto a Bolivia y Argentina), en momentos en donde los gobiernos derechistas (y ultraderechistas, como el caso brasileño) no son capaces de brindar respuestas ante la pandemia y ante la situación social que se vive en sus países.

La Unión General de Trabajadores (UGT) anima a la ciudadanía ecuatoriana residente en España a votar y a hacerlo por una opción de progreso. Ecuador necesita abandonar la senda del fracaso liberal y de la injerencia económica y política de instituciones como el FMI y avanzar por la senda de los derechos sociales y laborales unidos al desarrollo económico que garantice un futuro para todos y todas las ecuatorianas. Asimismo, la desastrosa situación sanitaria del país y la terrible cifra que arroja la pandemia causada por el COVID-19 tienen que ser abordadas desde un nuevo prisma, en el que se reconozca la sanidad como un derecho universal y, en consecuencia, se garantice el acceso a ella a todas y todos, apostando por los servicios públicos como garantes de igualdad. 

UGT confía en que la jornada electoral se desarrolle de forma pacífica y sin inconvenientes, ante las certeras amenazas de fraude y llamamientos a golpes de Estado vertidos desde importantes representantes de la derecha ecuatoriana. El pueblo ecuatoriano merece volver a una senda democrática que garantiza el progreso, la justicia social y la soberanía de Ecuador.