Declaración de la CEC de UGT sobre el conflicto del sector lácteo

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La Comisión Ejecutiva Confederal (CEC) de UGT respalda las reivindicaciones de los ganaderos del sector lácteo y emite la siguiente declaración sobre el conflicto:  

Asistimos a una crisis del sector lácteo sin precedentes, tanto en nuestro país como en Europa. Una crisis provocada por la avaricia de las grandes corporaciones, que solo tienen en cuenta su cartera de resultados y que ignoran una realidad que se está llevando por delante el sustento de miles de familias.

Los agricultores, y en especial los ganaderos trabajan 365 días al año sin saber cuánto van a cobrar, además de estar a merced de los cambios de producción, y ni siquiera cubren los costes de producción con lo que perciben por cada litro de leche.

El Gobierno español debe facilitar un marco de negociación adecuado para que los productores y las industrias alcancen un acuerdo justo. Para ello, es necesario generar un marco de negociación al que hay que dar un impulso decisivo, que permita resolver el problema cuanto antes y consiga para los productores una remuneración justa.

La CEC de UGT manifiesta que este conflicto no tiene ninguna base política, no busca desgastar a ningún partido. Los agricultores y ganaderos solo reclaman dignidad para su trabajo y precio razonable para su producción. 

Por ello, el Gobierno tiene que mostrar una voluntad firme y exigir a las corporaciones un cambio de comportamiento radical que acabe con la brutal presión que están sufriendo estos productores. Otros países han llegado a acuerdos, como Francia cuyo ejecutivo tomó la decisión de resolver este conflicto.

El principio de acuerdo que se debatió la pasada semana con el Gobierno, que valoramos, aún resulta insuficiente. Faltan garantías, claridad y voluntad de cumplirlo por parte de la industria y la distribución.

El acuerdo no establece sanciones para aquellos que lo incumplan, faltan garantías jurídicas para su cumplimiento; la figura de “precio sostenible” para el Gobierno no se referencia ni se fija en ningún baremo objetivo concreto; y no se aprecia ninguna voluntad de cumplimiento por parte de las empresas de distribución, que deberían responder  con responsabilidad social corporativa asumiendo un precio justo y sostenible para el producto. Solo así se conseguirá salvar al sector lácteo de nuestro país.

Para que los agricultores y ganaderos puedan apoyar este acuerdo, se deben cumplir las siguientes garantías:

1. Detallar en el acuerdo el concepto de “sostenibilidad del sector”. La deseada remuneración justa para los diferentes eslabones de la cadena láctea debe medirse de manera objetiva a través de una serie de parámetros que no están contemplados en el acuerdo. Para la CEC de UGT, lo justo sería utilizar los índices que elabora la Interprofesional Láctea (INLAC), que ya existen y son ampliamente aceptados por el conjunto del sector.

2. Dar garantía jurídica a un acuerdo voluntario. Para los productores, es imprescindible dotar de garantía jurídica al Acuerdo para la estabilidad y sostenibilidad de la cadena de valor del sector vacuno de leche, dado que se plantea que sea de adopción voluntaria. La falta de cumplimiento del acuerdo deberá llevar aparejado un régimen de sanciones suficientemente disuasorio. Como alternativa, se debe apostar por la utilización de un árbitro preestablecido, que debería ser el propio Ministerio de Agricultura.

3. Organizaciones de productores individuales. El acuerdo debe promover la constitución de organizaciones de productores que integren a ganaderos individuales y a los socios de las cooperativas de producción láctea. El verdadero esfuerzo de concentración de oferta debe hacerse a partir de ganaderos individuales, ya que la reunión de cooperativas para negociación de precios ya existe en el sector desde hace tiempo.

4. Señales por parte de la industria y la distribución. Los ganaderos ya han manifestado su escepticismo por el bajo o nulo grado de cumplimiento de los anteriores acuerdos en el sector lácteo. El acuerdo de 2009, o el que concluyó con la creación del logotipo PLS (Productos Lácteos Sostenibles), han demostrado el escaso nivel de compromiso por parte de determinados eslabones de la cadena tras su firma. Por ello, para restablecer la confianza perdida por estas experiencias fallidas, los ganaderos deben recibir “señales de buena voluntad” por parte del sector, que se centren, principalmente, en eliminar los anuncios de nuevas bajadas de la leche en origen, algo fácilmente realizable gracias al alto grado de concentración de industrias y distribución en nuestro país.

La Comisión Ejecutiva Confederal de UGT respalda las reivindicaciones de los productores, que no va a cejar en su empeño de conseguir un precio justo porque su medio de vida, y el de su familia, está en juego. Asimismo, exige al Gobierno que se posicione y alcance un acuerdo justo, sostenible y responsable para uno de los sectores más importantes de la producción de nuestro país.