UGT reclama actuaciones inmediatas ante la crisis energética 

Fecha: 09 Mar 2022

Europa tiene que adoptar una Estrategia frente a la fuerte dependencia del gas ruso y España tiene que actuar ya para que la pobreza energética no alcance cifras desorbitadas.


Estamos viendo la fragilidad de Europa en materia de energía como consecuencia de una dependencia muy elevada de un único proveedor del gas. En 2021, el gas natural importado de Rusia representaba alrededor del 45 % de las importaciones de gas de la UE y cerca del 40 % de su consumo total de gas. 

España sigue experimentando una exagerada y continúa subida del precio de la electricidad, alcanzando hoy los 472,97 € MWh.

Para la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT), España tiene que actuar de inmediato para:

  • Garantizar un suministro estable y asequible, diversificando los proveedores, mejorando las redes de transporte, fomentando las nuevas tecnologías de almacenamiento, acelerando la inversión en transición energética y en renovables, y potenciando el ahorro y la eficiencia energética.
  • Proteger a los consumidores de electricidad vulnerables, reformando el bono social, ya que precisamente las subidas repercuten directamente en la tarifa PVPC que es precisamente la que están obligados a contratar para ser beneficiarios del mismo.
  • Modificar la Resolución de la CNMC de 6 de mayo de 2021, por la que se aprueban las reglas de funcionamiento de los mercados diario e intradiario de energía eléctrica para su adaptación de los límites de oferta a los límites de casación europeos. Dicha Resolución permite desde el 6 de julio que las eléctricas oferten la electricidad a precios que podrían llegar a alcanzar los 3.000 € MWh, modificando el tope de 180 euros que estaba vigente desde 1998.
  • Presionar a la Unión Europea para que reforme el actual sistema marginalista de formación de precios de la luz, un modelo de subasta en el que la tecnología más cara determina el precio del resto de tecnologías, ya que todas cobran el precio que marca la última unidad que permite casar oferta y demanda. Un sistema totalmente injusto, que promueve la especulación. Para ello, es necesario desacoplar el gas de la electricidad, permitiendo que los Estados miembros fijen un precio máximo por megavatio hora para las ofertas en la subasta diaria la electricidad producida con gas natural. De esta forma, todas las tecnologías serían retribuidas a precios muy superiores a sus costes de producción salvo las centrales térmicas, a las que a posteriori el sistema podría compensarles las pérdidas, añadiendo márgenes de beneficio razonables, pero alejados de la especulación.

 


Fuente: UGT