UGT celebra la nueva revisión de la directiva de cancerígenos y mutágenos que aumenta la protección a las personas trabajadoras

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100.000 personas pierden la vida cada año en Europa a causa de un cáncer relacionado con el trabajo


El Consejo Europeo y el Parlamento Europeo llegaron ayer a un acuerdo provisional sobre la actualización de la Directiva sobre carcinógenos y mutágenos, que ofrecerá nuevas protecciones a los trabajadores frente al Acrilonitrilo al que están expuestos 33 000 trabajadores en la UE, los compuestos de níquel al que están expuestos 79.000 trabajadores en la UE y al Benceno con 1 millón de trabajadores expuestos en la UE.

El acuerdo contempla ampliar el ámbito de aplicación de la Directiva a las sustancias tóxicas para la reproducción, por lo que la Directiva pasará a llamarse “Directiva sobre carcinógenos, mutágenos y sustancias reprotóxicas” y regulará 12 nuevas sustancias con estas características, como se reclamaba desde el ámbito sindical.

El texto añade también una formación específica para los trabajadores que manipulan medicamentos peligrosos, así como el compromiso de adoptar directrices de la UE sobre formación, vigilancia y control para finales de 2022.

Por otro lado, se obliga a la Comisión Europea y al Comité Consultivo de Seguridad y Salud a seguir trabajando en la cuestión de la metodología basada en el riesgo para los límites de exposición y se decide establecer un plan de acción para fijar los niveles máximos de exposición a 25 carcinógenos adicionales para finales de 2022

Este acuerdo, provisional, será examinado ahora por el Comité de Representantes Permanentes del Consejo, que deberá refrendarlo, tanto en el Consejo como en el Parlamento Europeo.

Una importante victoria para la seguridad de las personas trabajadoras

Tanto UGT, que se dirigió por carta a la Secretaría de Estado de Empleo para que apoyase esta decisión en los debates europeos, como la Confederación Europea de Sindicatos, celebran este acuerdo que supone una importante victoria para la seguridad de los trabajadores puesto que, 100.000 personas siguen perdiendo la vida cada año en Europa a causa de un cáncer relacionado con el trabajo y muchas más sufren problemas de fertilidad como consecuencia de la exposición a sustancias cancerígenas.
Según datos de la Comisión, más de un millón de trabajadores están expuestos al acrilonitrilo y a los compuestos de níquel y al benceno, y el 52% de las muertes laborales que se producen cada año en la Unión Europea se deben al cáncer.