La UE debe respetar el Diálogo Social y la autonomía de los interlocutores sociales en los Estados miembro

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Pepe Álvarez ha señalado en su reunión con Valdis Dombrovskis que la injerencia europea puede poner en riesgo reformas que darían respuesta a los desafíos del mercado laboral español


Una delegación de UGT y CCOO ha mantenido una reunión por videoconferencia con el vicepresidente de la Comisión Europea y Comisario Europeo del Euro y de Diálogo Social, Valdis Dombrovskis.
La reunión ha tenido lugar tras una queja de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), UGT y CCOO por considerar una injerencia en el diálogo social nacional las opiniones de Dombrovskis vinculando la condicionalidad de los Fondos Europeos para la reconstrucción a cuestiones como las pensiones o la reforma laboral en España.

Así se lo hicieron saber enviándole una carta en la que afirmaban su preocupación por la “interferencia de los servicios de la Comisión Europea en el trabajo del Gobierno español en el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia de España. Una presión política destinada a determinar el contenido y los hitos del Plan Nacional de Recuperación Transformación y Resiliencia (PRTR) que tratan de las estructuras de negociación colectiva y la reducción de la inestabilidad laboral, que va más allá del mandato que el Reglamento de la Facilidad Europea de Reconstrucción y Resiliencia (FRR) otorga a la Comisión Europea”.

En el encuentro, Pepe Álvarez, en nombre de CCOO y de UGT ha trasladado a Dombrovskis el malestar de los sindicatos al considerar que sus valoraciones “contradicen el papel de la Comisión Europea como garante del diálogo social, posicionándose en cambio en un papel de valoración de este diálogo, y asumiendo competencias que no le corresponden” y ha reclamado “tener la seguridad de que el acceso de España a los recursos europeos no estará sujeto a condicionalidades relacionadas con reformas que no están previstas en el Reglamento del FRR y van en contra de sus objetivos sociales”.
En cuanto a la negociación colectiva, Álvarez ha manifestado que sus opiniones “asumen de facto la posición de los representantes empresariales en este debate y contradice lo que afirma la Comisión Europea sobre el valor de la negociación colectiva, especialmente el papel que desempeña la negociación colectiva sectorial en la formación salarial eficaz y equilibrada” y lo mismo sucede en relación con las aseveraciones realizadas en relación a la reforma laboral, “también alineadas con los empleadores, una línea de acción que recuerda una condicionalidad que resultó ser dañina en el pasado y que hoy explícitamente se trata de evitar”.

Una injerencia en el diálogo social nacional
Por eso, Pepe Álvarez ha recordado que “la responsabilidad de diseñar e implementar los PRTR pertenece a los gobiernos nacionales en cooperación con los actores económicos y sociales” y que los interlocutores sociales están en mejores condiciones para establecer el contenido y el calendario de las reformas en el mejor interés de los trabajadores y las empresas españoles y de España en su conjunto”.
“La injerencia antes mencionada pone en riesgo reformas integrales que darían respuesta política a los desafíos relacionados con el mercado laboral español y en particular el empleo temporal y el desempleo juvenil. También dieron lugar a una intromisión inaceptable en el diálogo social nacional y la autonomía de los interlocutores sociales”

Por su parte, Dombrovskis se ha comprometido con el respeto absoluto a la negociación colectiva en nuestro país y al compromiso de la Comisión con la participación de los agentes sociales en los planes de reconstrucción.