UGT y CCOO piden al Gobierno que apoye la clasificación de los humos diésel como cancerígeno con límite de exposición

Versión para impresiónVersión para impresión
Entre 9 y 18 millones de personas están expuestas a este cancerígeno en sus trabajos en Europa y la adopción de estas medidas evitaría al menos 230.000 fallecimientos en el continente en los próximos 60 años.

El próximo día  11 de octubre se reunirán de nuevo los Gobiernos, el Parlamento y la Comisión para seguir con la negociación de la segunda revisión de la Directiva 2004/37/CE relativa a la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos o mutágenos durante el trabajo.

Una de las cuestiones clave, por ser de esencial importancia para la salud y la seguridad millones de trabajadores y trabajadoras en Europa, gira en torno a las emisiones de escape de humos diésel (DEEE por sus siglas en inglés). Recientemente, se ha presentado un informe por parte de la Presidencia Austriaca, que apoya el punto de vista del movimiento sindical europeo y del Parlamento Europeo, y que incluiría a las DEEE en el Anexo I de la Directiva (clasificándolas como agente cancerígeno) y en el Anexo III, fijando un límite de exposición profesional obligatorio medido como carbono elemental y estableciendo períodos de transición para las actividades de minería subterránea y construcción de túneles.

Existe una mayoría significativa que secunda esta propuesta, son ya 13 los países que la apoyan, pero se necesitan más apoyos. Por ese motivo, desde UGT y CCOO nos hemos dirigido al Gobierno de España para solicitar que se pronuncie públicamente apoyando una propuesta que redundaría, sin duda, en una mejora sustancial de la seguridad y la salud de las trabajadoras y los trabajadores europeos.

Las DEEE son mezclas complejas y no homogéneas de gases, aerosoles y partículas, resultado de la combustión del combustible diesel. En 2012, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) clasificó las DEEE como cancerígenos tipo 1 (cancerígeno en humanos probado). La exposición ocupacional a las DEEE puede ocurrir en múltiples sectores y se estima que entre 8 y 19 millones de personas están expuestas en sus trabajos a las DEEE en Europa.

Las DEEE se encuentran entre los cancerígenos con un mayor número de trabajadoras y trabajadores expuestos en Europa. Su inclusión en el Anexo I las situaría en el ámbito de aplicación de la Directiva y la introducción en el Anexo III de un límite de exposición profesional de 0,05 mg/m³, medido como carbono elemental, reduciría considerablemente el número de futuros casos de cáncer de pulmón ocupacional y de otras enfermedades. Este valor límite ya está en vigor en Alemania, lo que demuestra su viabilidad técnica.

Según la evaluación de impacto de la Comisión Europea, la implantación de este valor límite evitaría 230.000 muertes en los próximos 60 años. A pesar de ser una cifra espectacular, este cálculo está muy subestimado, ya que se basa exclusivamente y únicamente en las muertes causadas por el cáncer de pulmón. Si se tuvieran en cuenta otras patologías asociadas a las exposiciones a DEEE, como las respiratorias no cancerosas y las cardiovasculares, el número de muertes evitables sería probablemente mucho mayor.