UGT reclama el desarrollo de la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética

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4 millones de personas no son capaces de mantener una temperatura adecuada en su vivienda durante el invierno


• Según el Ministerio de Transición Ecológica, el gasto energético desmesurado y el retraso en el pago de las facturas han disminuido, gracias a la reforma del bono social.

• Por el contrario, aumentan los indicadores de pobreza escondida y temperatura adecuada de la vivienda en invierno.

• UGT reclama el desarrollo de la Estrategia, con un aumento del presupuesto, con el fin de prevenir más situaciones de pobreza energética ante la próxima llegada del invierno.

Más de cuatro millones de personas no son capaces de mantener una temperatura adecuada en su vivienda durante el invierno. Así lo señala el Ministerio para la Transición Ecológica en su actualización del cuadro de indicadores que utiliza la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética para definir las diferentes tipologías de la pobreza energética en el periodo 2015-2018, donde se refleja que las Comunidades Autónomas más afectadas son Extremadura, Castilla-La Mancha, Andalucía y Murcia.

Según el Ministerio, en 2018 han disminuido dos indicadores respecto al año anterior, el gasto desproporcionado y el retraso en el pago de las facturas de los suministros de la vivienda. Para UGT, esta disminución puede deberse a los efectos de la reforma del bono social.

Por el contrario, los indicadores de pobreza escondida y temperatura adecuada de la vivienda en invierno han mostrado un importante aumento, y se prevé que sigan creciendo en el contexto de una posible desaceleración y recesión de las economías de Europa y de España en un futuro.

Para la Unión General de Trabajadores, el desarrollo de la Estrategia Nacional Contra la Pobreza Energética es una emergencia social y ha de convertirse en una prioridad política. En este sentido, es imprescindible dotarla de presupuesto, y abordarla desde un enfoque holístico, atendiendo al nivel de ingresos, al precio de la energía, a la eficiencia energética, a la salud, y a la situación laboral (desempleo, precariedad), con el fin de prevenir y paliar sus consecuencias.

UGT recuerda que la pobreza energética afecta a los hogares más vulnerables o en riesgo de exclusión social, y especialmente a mujeres, inmigrantes, menores, o ancianos, que este invierno no podrán mantener su vivienda a una temperatura adecuada, se retrasarán en el pago de las facturas y tendrán un gasto energético excesivamente bajo, o un gasto en suministros energéticos desproporcionados sobre el nivel de ingresos. Algo que hay que corregir de manera inmediata.

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► Valoración de Adela Carrió, Secretaria Confederal de UGT