UGT rechaza el Golpe de Estado en Bolivia

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La Unión General de Trabajadores rechaza el Golpe de Estado contra Evo Morales en Bolivia, promovido por la ultraderecha racista con el apoyo evidente del ejército y amplios sectores de la policía boliviana.
 
En una jornada donde los acontecimientos se precipitaron con una gran velocidad, la OEA difundió el resultado de la auditoría sobre el recuento electoral pactada con el gobierno de Bolivia, donde se certifican irregularidades que, si bien no ponen en duda la victoria de Evo Morales, hacen imposible certificar que la diferencia era suficiente para confirmar su victoria en primera vuelta. Ante esta situación, el presidente de Bolivia decidió convocar nuevas elecciones, garantizando la total renovación del cuestionado tribunal electoral.
 
Sin embargo, las exigencias de la ultraderecha boliviana, personificadas en el levantamiento promovido por el dirigente ultra cristiano Luis Fernando Camacho, y ante el silencio del candidato derechista Carlos Mesa, continuaron en una clara intencionalidad violenta y golpista, finalmente apoyada por el ejército boliviano, quien pidió la renuncia a Evo Morales.
 
Ante este claro gesto golpista del ejército y de la descontrolada represión, apoyada por la policía, desatada contra miembros del gobierno, de diferentes instituciones de la democracia boliviana y de simpatizantes del partido gobernante, tanto Evo Morales como todos los miembros de su gobierno decidieron renunciar, alegando que en el contexto actual ésta era la única decisión posible que podría detener la violencia del ejército, la policía y militantes derechistas en Bolivia.
 
Desde UGT, rechazamos el golpe cívico militar en Bolivia y llamamos a que las instituciones democráticas del país andino retomen el control de Bolivia para resolver, en un marco de elecciones libres y justas, y no violencia, la situación. Asimismo, manifestando nuestro profundo rechazo contra la violencia ejercida por la ultraderecha y la policía bolivianas, exigimos que se respete la integridad física de los miembros del gobierno presidido por Evo Morales y por sus simpatizantes, incluyendo a nuestros compañeros sindicalistas bolivianos, que también han sido víctimas de episodios de violencia.
 
Por último, instamos al gobierno de España y a las instituciones europeas que asuman una posición de respeto a la democracia boliviana, con una clara condena al golpe y la realización de los esfuerzos suficientes para garantizar la paz y elecciones libres en Bolivia.