No es solución recurrir al Fondo de Reserva de la Seguridad Social

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El Gobierno debe tomar medidas ya desde el diálogo social para atajar el déficit


La Unión General de Trabajadores, ante las declaraciones de la ministra de Trabajo y Seguridad Social en la entrega a la Presidenta del Congreso de los Diputados del preceptivo informe sobre el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, sobre que el Gobierno no descarta realizar una nueva disposición del Fondo de Reserva de la Seguridad Social para el pago de las pensiones en 2018, UGT considera que:

Ante todo, es preciso reafirmar que lo primero es pagar las pensiones, incluidas por supuesto las subidas de las mismas contempladas en los Presupuestos Generales del Estado para 2018. Y que dichas subidas deberían asegurar para todas las pensiones como mínimo el mantenimiento del poder adquisitivo y las subidas reales cuando estas se fijaron por encima de las previsiones de evolución  del IPC, incorporando para ello un mecanismo de recuperación de las desviaciones del IPC respecto a los incrementos inicialmente decididos, porque la ausencia del mismo convierte en papel mojado –como ya era previsible cuando se decidieron tales subidas- parte de los incrementos de las pensiones que se establecieron por el anterior Gobierno y por el acuerdo con otras fuerzas parlamentarias.

Los Presupuestos Generales del Estado para 2018 contemplan los mecanismos con los cuales se debe financiar la parte del gasto en pensiones que no alcance a ser sufragado con las cotizaciones sociales. En la medida en que los PGE-2018 no han sido modificados en este aspecto en su tramitación, el pago de las pensiones (en la parte que no alcancen los ingresos por cotizaciones) tendrá que ser realizado en este ejercicio con los mecanismos establecidos por el Gobierno anterior: el crédito del Estado a la Seguridad Social y las disposiciones del Fondo de Reserva. Ambas vías merecen consideraciones específicas e independientes.

No someter a la Seguridad Social a nuevos endeudamientos

  • Los créditos otorgados por el Estado a la Seguridad Social para financiar el pago de las pensiones constituyen un mecanismo espurio ideado por el Gobierno del PP para evitar realizar la necesaria y correspondiente transferencia de fondos del Estado a la Seguridad Social. Y se trata, como ha afirmado reiteradamente UGT, del mecanismo más rechazable de financiación de las pensiones, endeudando a la Seguridad Social y poniendo más en peligro su situación financiera y su futuro. El Gobierno actual se verá obligado a utilizar este año dicho crédito ante la exigencia de utilizar los sistemas de financiación que dejó el anterior Gobierno marcados en los PGE, pero debería aclarar que no volverá a utilizar tales retorcidos vericuetos y comprometerse a una financiación rigurosa, ajustada y transparente de la Seguridad Social que no la someta en ningún caso a nuevos endeudamientos.
     
  • Pero, aun así, el montante que resta de utilización del crédito del Estado a la Seguridad Social no será, con seguridad, suficiente para financiar el gasto en pensiones durante este ejercicio, de tal forma que el anterior Gobierno ya tenía previsto disponer de una parte de lo poco que dejó del Fondo de Reserva de la Seguridad Social. De hecho, al decidir el importe del crédito del Estado ya calculó que, dado el gasto al que debía hacer frente, iba a disponer del Fondo de Reserva. Esta cuestión, por lo tanto, viene asimismo marcada por las decisiones adoptadas por el Gobierno anterior, frente a las cuales ahora no hay margen de maniobra para pagar las pensiones. El Fondo de Reserva, además, fue considerable y hoy ya es residual y cuasi simbólico. El consumo masivo que el PP realizó del mismo durante un buen número de años para evitar adoptar medidas que reequilibraran la Seguridad Social y resolvieran su situación de déficit, lo ha reducido hasta tal extremo que hoy ya no es posible que pueda cumplir con su función de colchón de seguridad para financiar las pensiones durante el periodo demográfico transitorio de aumento en el número de pensionistas: ya no es la hucha de seguridad del sistema. No obstante, y como en el caso de los créditos citado en el punto anterior, lo exigible al nuevo Gobierno, una vez que tiene que disponer de parte del Fondo para pagar las pensiones este año, es que adopte en el más corto espacio de tiempo, en el marco del diálogo social, todas las medidas necesarias para superar el actual déficit de la Seguridad Social. Y que, mientras eso se consigue, articule transferencias del Estado a la Seguridad Social que permitan asegurar que ni habrá nuevos créditos indebidos, ni se agotará lo que resta en el Fondo de Reserva.

Compromiso con los pensionistas

El nuevo Gobierno debe hablar con toda claridad, debe comprometerse con los pensionistas, asegurando su futuro con la garantía del poder adquisitivo, y debe comprometerse con la Seguridad Social y con el futuro del sistema público de pensiones adoptando las medidas que tantas veces le ha reclamado UGT:

 1.- que la Seguridad Social no pague lo que no debe (gastos de funcionamiento, reducción de cotizaciones, subvenciones sectoriales, etc.)

 2.- que cobre lo que debe (eliminando la exención a las empresas de cotizar por los salarios más elevados, e impidiendo que los no asalariado de altos ingresos tengan capacidad para decidir por cuánto cotizan)

3.- estableciendo un sistema de financiación complementario a las cotizaciones sociales que, durante el periodo transitorio necesario asegure de forma estable y suficiente la financiación de las pensiones.