Los salarios pierden poder de compra y crecen precios y beneficios

El IPC de agosto es un reflejo de las desigualdades


► La subida de precios, sobre todo de la luz, y la continua pérdida de poder adquisitivo de los salarios, propiciada por la alarmante precariedad del empleo hace imprescindible adoptar medidas ya.

► UGT reclama aplicar los criterios del pacto salarial del AENC, sobre todo para que ningún trabajador tenga un sueldo inferior a 1.000 euros al mes y revertir las medidas más agresivas de la reforma laboral, para mejorar la calidad del empleo.

► Demanda soluciones inmediatas para poner coto a un aumento desproporcionado de los beneficios de algunos sectores, a costa del bolsillo de los ciudadanos, e insta a aprovechar el periodo de crecimiento para cambiar nuestro modelo productivo, apostando por más industria, más I+D, más formación y empleos de calidad.

Hoy se han publicado los datos del IPC correspondiente al mes de agosto, que recogen una subida mensual de 0,1% respecto al mes de julio, ocho décimas por encima de la de julio y una décima menos que en agosto de 2017. La tasa interanual queda en 2,2%, igual que en el mes de julio. La subida mensual se debe en especialmente a los precios de la electricidad, que continúan su evolución ascendente.

De este modo, la variación acumulada hasta agosto se sitúa en 0,6%, frente al -0,5% que se recogía en agosto de 2017, un punto y una décima por encima de la variación acumulada hasta agosto del año pasado.

La tasa subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) se sitúa en 0,8%, lo que supone una décima menos que en el mes anterior y 1,4 puntos menos que la tasa anual general.

Con respecto al IPC armonizado, la tasa anual se sitúa en 2,2%, bajando una décima respecto a julio, y permanece dos décimas por encima de la media de la eurozona. La variación mensual del IPCA ha sido del 0,1%.

Los trabajadores han pagado el precio de la crisis con pérdidas de empleo, de derechos laborales y una profunda devaluación salarial, y se ven abocados a ahondar en la pérdida de poder adquisitivo también a través de la continua evolución desbocada de los precios de la electricidad.

Oligopolio eléctrico

De esta manera aumenta la población vulnerable, mientras el oligopolio eléctrico incrementa su rentabilidad a costa de los consumidores y las grandes eléctricas prevén subidas crecientes de sus beneficios en los próximos años.

Más allá de las explicaciones que la ministra Ribera dé en su comparecencia parlamentaria del próximo 19 de septiembre, resulta evidente que la formación de precios de la electricidad en España necesita una modificación en su regulación. La electricidad es un bien de primera necesidad y no se puede permitir que registre subidas continuas, sin sujeción a criterios de ningún tipo.

Por otra parte, el INE publicó ayer el Índice del Coste Laboral Armonizado (ICLA) correspondiente al segundo trimestre del año, volviendo a reflejar una realidad muy preocupante: los salarios siguen sin crecer y perdiendo poder de compra.

Según esta estadística, los costes laborales por hora efectivamente trabajada en el segundo trimestre del año, una vez corregidos de las variaciones estacionales y de calendario (que distorsionan las comparaciones), aumentaron tan solo un 0,9% respecto del mismo trimestre del año anterior, y los costes estrictamente salariales lo hicieron un 0,8%. Eso supone dos y tres décimas menos que en el trimestre anterior.

Y en la negociación colectiva, hasta el mes de agosto, la subida salarial media de los convenios se sitúa en el 1,65% para 7.526.712 trabajadores.

Mientras, el IPC sigue creciendo a un ritmo mayor, lo que está provocando una pérdida de poder de compra. Con estos datos, la evolución del poder adquisitivo de los asalariados empeora mes a mes en 2018, a pesar de que nuestra economía se encuentra en plena fase expansiva y las empresas están obteniendo beneficios muy elevados.

La evolución de los precios y de los salarios refleja la necesidad urgente de aplicar las medidas contenidas en el pacto salarial del AENC. En momentos de crecimiento económico no tiene sentido que los salarios continúen perdiendo poder adquisitivo y que el empleo creado alcance las mayores cotas de precariedad.

Precarización del empleo

La reforma laboral ha supuesto la pérdida de derechos laborales y la precarización del empleo, dejando el mercado laboral en una situación de debilidad que, además de ser sumamente injusta para los trabajadores, resulta peligrosa para la sostenibilidad del crecimiento económico. Por eso es urgente actuar en la reversión de las medidas más agresivas de la reforma laboral y actuar de manera decidida y contundente en la mejora de la calidad del empleo.

Una parte importante de la precarización del empleo está basada en el uso abusivo y fraudulento de la contratación temporal y a tiempo parcial y en la permisividad oficial ante abusos en las condiciones de trabajo, que entre otras cosas está provocando un incremento de la siniestralidad en el trabajo. Por eso, además de actuar en la recuperación de la causalidad en la contratación y en la mejora de derechos laborales, es necesario reforzar los mecanismos, medios y recursos para controlar la legalidad en el funcionamiento del mercado laboral.

En plena recuperación, y mientras aumentan los accidentes laborales debido a la precariedad, no puede ser que las plantillas destinadas a Inspección continúen reduciéndose.

Y además de actuar con medidas legales y de control para la reducción de la precariedad y la mejora de la calidad del empleo, es preciso incrementar los salarios, cuyos niveles son también reflejo del incremento de la precariedad laboral provocado por la reforma laboral.

Y aunque solo fuera por una cuestión de lealtad, los empresarios están obligados a cumplir con los términos recogidos en el AENC. Se trata de reducir la desigualdad generada durante los años de devaluación salarial y de reducir la pobreza laboral, que han aumentado en España de manera destacada entre los países de nuestro entorno. Un sueldo de 1.000 euros es una reivindicación muy moderada, que no pone en peligro nada, sino más bien al contrario, colaborará al sostenimiento del crecimiento económico.

Además, las rentas públicas también deben actualizarse, así como se deben revertir los recortes de servicios públicos esenciales. Y para ello, es fundamental actuar por la vía del incremento de los ingresos públicos, y hay margen de sobra, ya que la diferencia respecto a la zona euro es de ocho puntos sobre el PIB.

Cambio de modelo productivo

UGT lleva muchos años insistiendo en la necesidad de modificar el modelo productivo, sin que los gobiernos hayan actuado al respecto. Todavía estamos a tiempo. Hay que aprovechar el periodo de crecimiento para este cambio. La economía española no puede depender de la volatilidad del turismo de masas, cuya evolución favorable ha estado muy sujeta a circunstancias geopolíticas, y que está dando muestras de agotamiento, al recuperarse destinos turísticos como Turquía, Grecia y el Norte de África.

Hay que dedicar atención al fortalecimiento de la estructura económica, con un decidido impulso a los sectores industriales, con un incremento del esfuerzo en I+D, que nos permita pasar a un modelo basado en una industria de alto valor añadido en sectores sostenibles económica, social y medioambientalmente, que generen más empleos de mejor calidad en sectores de alto valor añadido.


Audio valoración de Gonzalo Pino, Secretario de Política Sindical de UGT


 

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Gonzalo Pino, Secretario de Política Sindical de UGT