Hay que subir los salarios y trasladar el crecimiento a las familias

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IPC Agosto 2019


Según los datos del IPC correspondiente al mes de agosto, publicados hoy, la tasa anual de los precios ha descendido 2 décimas hasta situarse en el 0,3%, continuando con la tendencia descendente de la tasa de inflación que comenzó en mayo.

Aunque son los precios de la electricidad los que están tirando hacia abajo de manera especial, lo cierto es que este comportamiento se inscribe en una tónica de inflación baja. Si se mira la inflación subyacente -que elimina el efecto de la energía y de los productos no elaborados, que tienden a ser más variables y enmascaran la tendencia general-, se aprecia que esta inflación más estable está por debajo del 1%. Es una cifra muy baja comparado con el periodo previo a la crisis, donde esta cifra solía situarse por encima del 2%, más en línea con el objetivo del Banco Central Europeo.

Para UGT, este comportamiento de los precios responde en buena medida a la desaceleración de la economía, a la ausencia de medidas fiscales expansivas que empujen la actividad y la creación de empleo, y a la falta de confianza de las familias para consumir, debido a la elevada precariedad laboral existente.

Con estos datos, para el sindicato resulta fundamental:

  • Subir salarios y mantener contenida la inflación, como ya se está demostrando posible, siempre y cuando haya paralelamente un comportamiento responsable de los márgenes empresariales. Esta baja tasa de inflación está siendo compatible con aumentos salariales en convenio superiores al 2% (la media hasta agosto es del 2,3%), en línea con lo pactado en el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), que están permitiendo que las trabajadoras y los trabajadores recuperen parte del poder adquisitivo perdido desde el inicio de la crisis.
     
  • Controlar los precios de los servicios y productos básicos. Es imprescindible controlar la evolución de otros precios de bienes básicos que el IPC o no mide o mide con menor precisión, especialmente los referidos a vivienda. El precio de compra podría estar subiendo por encima del 7% anual mientras que el de alquileres lo haría en el entorno del 15%, o más aun en las grandes ciudades. Ello supone que, a pesar de la modesta ganancia de poder de compra de los salarios de convenio, la calidad de vida real de los hogares no está mejorando como debería en la actual fase de crecimiento económico.

Por todo ello, UGT considera necesario que se forme cuanto antes un Gobierno progresista, que adopte las medidas necesarias para impulsar la economía, controlar los precios de algunos bienes de primera necesidad y atacar la precariedad laboral, reactivando así la inversión y el consumo, y haciendo que el aumento del PIB se mantenga y sus beneficios se trasladen a la ciudadanía con mayor justicia y generalidad.

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Gonzalo Pino, Secretario de Política Sindical de UGT