El AENC hay que cumplirlo, y la patronal lo sabe


El Secretario General de UGT, Pepe Álvarez ha afirmado hoy que “UGT no ha llegado a la firma del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva –firmado el pasado 5 de julio con CCOO, CEOE y CEPYME- para que no se cumpla, sobre todo en lo que hace referencia al salario mínimo de convenio de 1.000 euros”, respondiendo de esta forma a las declaraciones de dirigentes patronales respecto a un posible incumplimiento del acuerdo si el Gobierno de España sube los impuestos.

Durante su visita a Galicia, para participar en el acto de homenaje al histórico líder del sindicalismo gallego de UGT, Suso Mosquera, Álvarez ha señalado con rotundidad que “no me parece serio quitarle al el AENC el carácter obligacional que tiene para las partes firmantes. Es un acuerdo que hay que cumplir, no se puede meter en el cajón, y la patronal lo sabe”.

Si hay boicot, hay movilizaciones

El Secretario General de UGT considera que las organizaciones empresariales no pueden plantear, en ningún caso, que la política que desarrolle el Gobierno influya en el cumplimiento o no de un acuerdo obligacional para sus firmantes. Por eso cree que “todas las patronales tienen que ser conscientes de que si este acuerdo se boicotea y no se desarrolla habrá una respuesta” con movilizaciones, y con una exigencia al Gobierno de que “si no se alcanzan los 14.000 euros anuales por acuerdo de convenio, el acuerdo que alcanzamos para que el Salario Mínimo Interprofesional alcance en 2020 en torno a los 12.000 euros se eleve hasta los 14.000”.

“El AENC ha despertado tanta ilusión en tanta gente –ha señalado Álvarez-, tantos jóvenes y mujeres se han visto reflejados en él, que no vamos a permitir que no se cumpla. La parte de aumento porcentual de los salarios tenemos capacidad sindical para conseguir que se aplique. De hecho, hay convenios que después de la firma del AENC ya han puesto en marcha ese aumento porcentual, pero el salario mínimo de convenio es más difícil de conseguir, porque está dirigido sobre todo a personas que trabajan en empresas sin representación sindical” y UGT no está dispuesta a renunciar a este objetivo.