La UE debe actuar contra los países que ponen en cuestión los derechos humanos y la Convención sobre el Estatuto de Refugiado de la ONU

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​La Unión General de Trabajadores considera que las autoridades europeas deberían adoptar inmediatamente medidas contra los países miembros cuyas actuaciones cuestionan los derechos humanos y las obligaciones internacionales como la Convención sobre el Estatuto de Refugiado de las Naciones Unidas.

El sindicato señala que las reacciones de algunos estados miembros de la Unión ante la crisis humanitaria están siendo vergonzosas e insolidarias y que, como ocurrió en otros momentos del pasado, Europa no sólo mira hacia otro lado, sino que está mercadeando con los refugiados.

Hasta el momento, sólo 414 de las 160.000 personas solicitantes de asilo que debían ser reubicadas desde Italia y Grecia, han salido hacia otros estados de la UE. Cifras que, frente a los millones de desplazados, son manifiestamente insignificantes.

Además de todo esto, Dinamarca aprobó ayer una reforma de su normativa de extranjería que, según se ha podido saber permite que la policía registre el equipaje de los solicitantes de asilo y requise tanto el dinero como los objetos cuyo valor exceda de los 1.339 euros.

Además los refugiados tendrán que esperar tres años para reagrupar a sus familias (y tendrán que pagar los costes del viaje de los miembros de la familia) y se reduce la duración de los permisos de residencia de los refugiados, de cinco a dos años.
Para acceder a una residencia permanente, tendrán que pasar un examen de lengua, tener empleo y además pagar una tasa de 495 euros. Y en el caso del reasentamiento (llegada de refugiados que se encuentran en campos de Naciones Unidas en terceros países) Dinamarca los elegirá en función de su potencial integración, es decir, con criterios subjetivos.

Las noticias en torno a lo aprobado por el Parlamento danés, han permitido conocer que países como Suiza y algunos estados alemanes, hacen ya exactamente lo mismo. Unas medidas que desde el punto de vista de la Unión General de Trabajadores ponen en cuestión el derecho internacional, recuerdan episodios del pasado europeo más oscuro y triste y muestran lo peor de la Unión Europea. 

La Convención sobre Estatuto de Refugiado de las Naciones Unidas, firmada por todos los estados miembros de la Unión, prohíbe la discriminación de los refugiados, asegura su bienestar, el mismo trato que los nacionales en lo que respecta a asistencia y a socorro públicos, prohíbe imponer a los refugiados gravámenes o impuestos que sean distintos de los exigidos a los nacionales y, reconoce el derecho a que los refugiados puedan transferir sus bienes al país en el que van a ser reasentados.