Un acuerdo social para garantizar las pensiones

Versión para impresiónVersión para impresión
Mari Carmen Barrera interviene en una jornada sobre personas mayores y Estado de Bienestar organizadas por la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT
La Secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT, Mari Carmen Barrera, ha reclamado la necesidad de “llegar a un acuerdo social que garantice, de una vez por todas y para siempre, la sostenibilidad del sistema de pensiones en nuestro país”.
 
Mari Carmen Barrera ha realizado estas declaraciones durante la jornada “Las personas mayores y el Estado de Bienestar. Por un envejecimiento activo”, organizada por la Unión de Jubilados y Pensionistas (UJP-UGT) en León, donde ha recordado que la situación de la Seguridad Social “no ha cambiado, ya que continuamos con un déficit de entre 15 y 18.000 millones de euros, que es preciso solucionar”.
 
“La reforma de pensiones del año 2013 es inviable”, ha asegurado. “Está deslegitimada e invalidada. Ha sido fuertemente contestada en la calle, el Congreso ha suspendido su aplicación, la Comisión del Pacto de Toledo ha llegado a un consenso para suprimir el Índice de Revalorización y volver al mantenimiento del poder adquisitivo, y la mayoría de las fuerzas políticas están ya convencidas (como defendía UGT) de que hay que buscar una nueva vía para asegurar el sostenimiento futuro de las pensiones”.
 
Un nuevo modelo que se aleje de la reforma de 2013
 
La Secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT ha abogado por “un nuevo modelo, alternativo a esa reforma, para financiar el sistema de pensiones. Un modelo realista y que se base en el reciente informe de la AIREF, que manifiesta la necesidad de suprimir el déficit actual en un periodo temporal muy corto y definir la financiación del déficit futuro cuando crezca el gasto, con la jubilación de la generación del baby boom”.
 
Un nuevo modelo que, para Mari Carmen Barrera, debe partir desde el diálogo social, que “garantice la suficiencia del sistema de pensiones sin recurrir a los insostenibles mecanismos de recorte; que se base en la reforma de 2011, también firmada por los empresarios; que suprima el déficit actual y lo equilibre para más de una década; y que deje establecida la dirección en la que se deben ir adoptando las medidas necesarias para hacer frente en el futuro al incremento del número de pensionistas”.
 
“El problema no es que el nivel de gasto sea insoportable”, ha considerado, “sino que es un poco mayor que el nivel de ingresos. Hay que aumentar el PIB y los ingresos, reducir el gasto y que, de forma temporal, los ingresos por cotizaciones se complementen con un porcentaje del PIB”.