Vibraciones

 

Denominamos Vibración a  cualquier movimiento oscilante que efectúa una partícula alrededor  de un punto fijo.

 

Un trabajador puede estar sometido a vibraciones que, en función del modo de transmisión de los mismas,  podemos dividir en dos tipos:

  • Vibraciones  de cuerpo completo: aquellas que se transmiten desde una fuente vibrante a todo el cuerpo.

Una exposición interna y prolongada a vibraciones de cuerpo completo produce un  incremento de los riesgos de la salud del trabajador, a través de una serie de alteraciones psicofisiológicas como por ejemplo:

  • Trastornos respiratorios: las vibraciones pueden provocar una hiperventilación.

  • Trastornos sensoriales y del Sistema Nervioso Central: las vibraciones pueden provocar la llamada “cinetosis” ( mareos por movimientos).

  • Efectos en el sistema músculo- esquelético.

  • Efectos en el sistema circulatorio.

  • Efectos en el sistema digestivo.

  • Efectos sobre órganos reproductores.

A medida que aumenta la duración y la intensidad de la vibración, se supone que aumenta los riesgos, mientras que los periodos de descanso los reducen.

  • Vibraciones mano-brazo: aquellas que se transmiten a la mano de los trabajadores a través de procesos o herramientas mecánicas, y que pueden producir  una serie de efectos sobre los miembros superiores.

 

Buenas Prácticas