El Gobierno y el Parlamento,
deben ratificar urgentemente el “Convenio de Estocolmo”
12 de junio de 2001
Para la entrada en vigor del “Convenio sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes” (COPs) se requiere el compromiso de al menos 50 países firmantes. Por ello, cinco organizaciones sociales españolas se han dirigido a los Ministros de Asuntos Exteriores y Medio Ambiente, así como a los grupos parlamentarios del Congreso, pidiendo la urgente ratificación del Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, firmado por un centenar de países el pasado 23 de mayo en la capital sueca, bajo el patrocinio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Para que
el Convenio de Estocolmo surta efectos, debe ser ratificado por un mínimo de 50
países. La experiencia demuestra que más tortuoso que el proceso de negociación
puede ser la ratificación del Convenio por parte de los Estados firmantes. De
hecho, los protocolos de Aarhus (Dinamarca) sobre contaminación transfronteriza
a larga distancia por COPs y metales pesados, firmados en 1998 por Estados
Unidos, Canadá y 34 países europeos, aún no han entrado en vigor al no haberse
alcanzado el número mínimo de ratificaciones requerido.
El
procedimiento de ratificación de este tipo de Convenios debe ser iniciado por
el Ministerio de Asuntos Exteriores, que traduce el texto y lo somete a
consulta de los restantes ministerios afectados, para evaluar los cambios
legislativos necesarios para su aplicación en nuestro país. El informe
resultante se remite al Congreso de los Diputados, donde inicia su tramitación
parlamentaria hasta la definitiva ratificación. Este proceso puede dilatarse
durante varios años, especialmente durante la fase gubernamental de la
tramitación, haciendo inoperante el acuerdo internacional alcanzado.
Por
ello, Amigos de la Tierra, Comisiones Obreras, Confederación Estatal de
Consumidores y Usuarios, Ecologistas en Acción y UGT han remitido en la última
semana distintas cartas a los Ministros de Asuntos Exteriores y Medio Ambiente,
y a los portavoces parlamentarios en el Congreso, insistiendo en la importancia
de la rápida entrada en vigor del Convenio e instándoles a que agilicen todos
estos trámites.
Los
contaminantes orgánicos persistentes (COPs) son productos y subproductos de la
actividad industrial humana que se definen por su volatilidad, su gran
estabilidad química y su capacidad para acumularse en los tejidos grasos de los
organismos vivos. En concentraciones extraordinariamente bajas, son capaces de
inducir trastornos hormonales, nerviosos, inmunológicos y reproductivos, así
como cánceres y tumores de múltiples tipos.
El
Convenio de Estocolmo persigue la eliminación total de 12 de estas sustancias
(“la docena sucia”): aldrin, clordano, dieldrina, endrina, heptacloro,
hexaclorobenceno, mirex, toxafeno, PCBs, DDT, dioxinas y furanos. Para ello, se
acuerdan una serie de medidas dirigidas a la sustitución de los productos y
procesos que las generan, así como un procedimiento de identificación de nuevos
COPs.
Organizaciones firmantes:
Amigos de la Tierra España
Comisiones Obreras
Confederación Estatal de Consumidores y Usuarios
Ecologistas en Acción
Unión General de Trabajadores (UGT)
Para
ampliar información sobre este tema, puedes dirigirte a:
Natividad Hernando (UGT-Medio Ambiente): Teléfono 915.897.723