UGT exige el apoyo de la Comisión Nacional de Energía
a la energía eólica y, junto a otras organizaciones,
demanda un informe sobre las ayudas e impacto
medioambiental de otras fuentes de energía
12 de
Febrero de 2002
UGT, Ecologistas en Acción,
Geenpeace, ADENA-WWF y Comisiones Obreras, rechazan las declaraciones de la
Comisión Nacional de la Energía contrarias de mantener las bonificaciones a la
energía eólica. El carácter autóctono de este tipo de energía, su reducido
impacto ambiental, su capacidad de generación de empleo, su contribución a la
reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y el grado de
desarrollo tecnológico alcanzado, no justifican el freno que se pretende poner
a su desarrollo. Por este motivo, las organizaciones mencionadas solicitan a la
Comisión Nacional de la Energía que aclare su posición al respecto y realice un
informe sobre las ayudas que perciben las distintas fuentes de energía, la
demanda de energía eléctrica y gas natural, las emisiones de gases de efecto
invernadero de cada uno de ellas y los requisitos necesarios para cumplir el
Protocolo de Kioto.
Dada la
elevada dependencia energética externa de España, el reducido impacto ambiental
de este tipo de energía, su contribución a reducir las emisiones de gases de
efecto invernadero, y su carácter intensivo en la generación de puestos de
trabajo (unos 5.000 en la actualidad), no es razonable que se pretenda frenar
el desarrollo de una fuente de energía autóctona que distribuye instalaciones
de generación por todo el territorio y ha tenido una evolución tecnológica muy
interesante en los últimos años.
Se
observa un doble rasero de la Comisión Nacional de la Energía a la hora de
valorar los apoyos públicos a las distintas fuentes de generación energética
que distorsionan la competencia, discriminando de forma negativa a la energía
eólica respecto a las de origen fósil o la nuclear. De esta última seguimos
pagando más de 78.000 millones de pesetas por la moratoria nuclear. Tampoco los
Costes de Transición a la Competencia, aún cuando eran rechazados por la
Comisión Europea, merecieron críticas de la Comisión Nacional de la Energía.
Las organizaciones mencionadas, consideramos que para la Comisión Nacional de la Energía debe ser motivo de preocupación la disponibilidad de servicios energéticos a precios asequibles, las exigencias ambientales para una generación más limpia, reducir la dependencia del exterior, generar puestos de trabajo estables y de calidad y apoyar los desarrollos tecnológicos con futuro.
De
acuerdo con estas consideraciones, solicitan a la Comisión Nacional de la
Energía que confirme o desmienta las declaraciones aparecidas en “EL PAÍS”,
según las cuáles se pretende suprimir las ayudas a este tipo de energía, y
aclare su posición al respecto. Asimismo, piden que se realice un informe sobre
las distintas subvenciones que existen en España para las distintas fuentes de
energía, incluyendo las derivadas de la contabilización o no de las
externalidades ambientales; y que se incluyan en el “Informe Marco sobre la
demanda de energía eléctrica y gas natural, y su cobertura” las emisiones de
gases de efecto invernadero de los escenarios estudiados y su efecto sobre el
Protocolo de Kioto, así como los escenarios necesarios para cumplir dicho
Protocolo.