5 de Junio: Día Mundial del Medio Ambiente
UGT reclama un modelo
energético más limpio,
para respetar el derecho a un medio ambiente saludable
5 de Junio de 2001
En el Día Mundial del Medio Ambiente, UGT manifiesta su convencimiento de que el derecho a un medio ambiente limpio sólo podrá hacerse realidad a través de acuerdos internacionales pactados por los gobiernos, que obliguen a cumplir localmente objetivos de repercusión global. Las políticas energéticas limpias deben basarse en la diversificación del suministro (dando mayor participación a las energías renovables), en el ahorro y eficiencia en el consumo, y en la seguridad del abastecimiento. UGT exige al gobierno un compromiso firme con la defensa del “Protocolo de Kioto” tanto en el ámbito internacional como en la aplicación de medidas en las políticas nacionales de energía y transporte que permitan a España cumplir sus compromisos de reducción de gases causantes del “efecto invernadero”. Por último, UGT considera que es urgente la elaboración de una Estrategia Nacional sobre Cambio Climático a partir de una amplia participación social, haciendo operativa la Oficina Nacional del Clima.
El
reciente reconocimiento por Naciones Unidas de que el derecho a un medio ambiente
limpio constituye un derecho fundamental, es un dato más que nos invita a
reflexionar sobre las causas que contribuyen al deterioro progresivo del medio
ambiente y de la salud de los ciudadanos y a demandar acciones que contribuyan
a un cambio radical del modelo productivo, transformando sectores estratégicos
como el sector energético.
El
principio básico de la ética medioambiental “piensa global y actúa local”, que
inspira los convenios internacionales para la conservación y protección del
medio ambiente, es vulnerado sistemáticamente por la falta de voluntad política
de los gobiernos para alcanzar acuerdos que hagan operativa la aplicación de
sus contenidos. Ejemplos que ilustran este hecho son el estancamiento de las
negociaciones para establecer las medidas que hagan efectivo el “Protocolo de
Kioto” y la decisión del presidente del país que más contribuye a las emisiones
responsables del cambio climático, Estados Unidos, de no asumir el cumplimiento
de objetivos que le corresponde en la reducción de gases de “efecto
invernadero”, impulsando las inversiones energéticas en fuentes no renovables,
combustibles fósiles (carbón y gas) y nuclear, con elevado impacto ambiental.
Para manifestar el rechazo de la sociedad española a la decisión del presidente
Bush, diversas organizaciones sociales, ecologistas, sindicales y políticas nos
manifestaremos en Madrid el próximo día 10 de junio.
La UE
trata de impulsar las negociaciones que aceleren la aplicación del Protocolo y
en este sentido ha lanzado el Libro Verde de la Energía, con vistas a
configurar una política comunitaria que permita alcanzar la reducción del 8% de
gases de efecto invernadero en el conjunto de la Unión respecto a 1990. En
España, ya hemos superado en un 30% las emisiones de CO2 con relación al 15% de
aumento que se nos permitía para el período 2000-2012, no disponemos de una
Estrategia Nacional de lucha contra el Cambio Climático y la reciente creación
de la Oficina Nacional del Clima es sólo un gesto sin contenido que no
contempla la participación social. La falta de medidas en política de
transporte y en la promoción de ahorro y eficiencia energética en los sectores
doméstico y de servicios, alejan a España del cumplimiento de sus compromisos
con el Protocolo de Kioto.
Desde
UGT defendemos una política energética basada en un modelo de producción más
limpio con una mayor participación de las energías renovables; un consumo más
racional que incorpore criterios de ahorro y eficiencia; y un suministro
diversificado que garantice la seguridad en el abastecimiento. La
disponibilidad de recursos y de capacidad tecnológica permite a España una
apuesta más ambiciosa por las energías renovables, especialmente: eólica, solar
térmica y biomasa. La mayor capacidad de generación de puestos de trabajo de estas
energías respecto de las convencionales, así como la implantación de programas
para el desarrollo de nuevas actividades económicas, respetuosas con el medio
ambiente, en las zonas afectadas por reconversión industrial son aspectos que
ponen de manifiesto la vinculación entre desarrollo económico, empleo de
calidad y protección de los recursos naturales y del medio ambiente.
Trabajar
con este enfoque es vocación sindical, superando mediante el compromiso social
el conflicto que a veces se presenta entre dos derechos fundamentales: el
derecho al empleo y el derecho a un medio ambiente saludable.
UGT exige al gobierno, una vez más, como lo venimos haciendo en las últimas semanas junto a otras organizaciones sociales, que defienda en los ámbitos internacionales el cumplimiento, en el plazo más breve posible, del Protocolo de Kioto y que internamente articule medidas, especialmente desde las políticas energéticas y de transporte, que permitan a España alcanzar sus compromisos en este sentido.