La Seguridad Privada requiere un nuevo modelo que obligue por igual a empresas y clientes

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A la vista de las exitosas movilizaciones celebradas esta mañana en diferentes puntos del país, UGT espera que la patronal del sector de la Seguridad Privada abandone definitivamente, en la próxima reunión del convenio, sus propuestas regresivas y comience a valorar las peticiones que han sido puestas encima de la mesa por los sindicantos.

UGT, CCOO y USO, convocantes de las movilizaciones, han ido presentando una serie de alternativas que sin duda duda contribuirían a modernizar el sector y poner en marcha el cambio de modelo que tanto necesita. Cambio de modelo que ha de implicar, por cierto, tanto a las empresas de seguridad como a sus clientes, ya sean públicos o privados. Entre las alternativas planteadas por los sindicatos para mejorar el convenio destacan las siguientes:

– Incrementos salariales.

– Cláusula de revisión.

– Aclaración del redactado del convenio.

– Debate suficiente sobre la jubilación anticipada.

– Compromisos que garanticen la empleabilidad futura en el sector.

– Trasladar a la negociación colectiva los acuerdos que se alcancen en la Mesa abierta con el Gobierno.

– Problemas específicos de insularidad, y concretos de algunas autonomías.

– Compromiso laboral sobre personal adscrito a las nuevas tecnologías.

Todas estas propuestas sindicales, responsables y realistas, deberían ser tenidas en cuenta y sometidas a debate en las comisiones de trabajo del próximo convenio. Y también deberían servir para dejar la negociación colectiva abierta a los posibles avances que pudieran darse durante la vigencia del mismo.

Como ya hemos indicado, UGT apuesta abiertamente por un cambio de modelo en la seguridad privada en España que obligue a las empresas a disputarse el mercado desde la calidad de los servicios ofertados y el respeto riguroso de los derechos laborales. Administraciones Públicas, clientes privados y patronal han sido los culpables durante estos años de sostener un sector de seguridad basado en la nefasta calidad de los servicios y, como consecuencia de ello, en la creciente e insoportable precarización de las condiciones laborales de sus trabajadores y trabajadoras.

La Mesa abierta con el Gobierno, la nueva Ley de Contratos Públicos y el Anteproyecto sobre el Reglamento de Seguridad Privada son elementos, entre otros, que han sido y están siendo explorados por UGT como herramientas facilitadoras, en el ámbito institucional, de ese cambio de modelo que propugnamos. A lo que habría que añadir, además, la reivindicación permanente en la calle contra las empresas de bajo perfil que operan en el sector y contra los clientes de estas.