La garantía juvenil debe ser un complemento de una política de empleos de calidad

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Entre el 2 y el 4 de octubre, se celebró en Estocolmo la conferencia final del proyecto "Impulsar la participación de los sindicatos para garantizar transiciones de calidad y empleo para los jóvenes en Europa", desarrollado por iniciativa del Comité Joven de la Confederación Europea de Sindicatos, con la colaboración de jóvenes sindicalistas de diferentes países europeos.

Dentro de los debates políticos que se desarrollaron durante la conferencia, debemos destacar la creciente preocupación por el ascenso de partidos y movimientos de ultraderecha en diferentes países de Europa. Para contrarrestar esta peligrosa tendencia, desde el ámbito sindical será fundamental establecer alianzas entre quienes defienden modelos democráticos que respeten como valor principal los derechos humanos de las personas. Otras cuestiones que formaron parte de los debates, y serán fundamentales en el futuro de la actividad sindical, es la regulación de los aspectos negativos de la digitalización y la construcción de un nuevo marco de protección social.

Los sindicatos anfitriones fueron protagonistas de un espacio en la conferencia dedicado a la experiencia de la implantación de la garantía juvenil en Suecia, así como otras buenas practicas llevadas a cabo por el país nórdico en los últimos años en materia de empleo. Debemos destacar la importante participación de los sindicatos como interlocutores con el gobierno sueco en el desarrollo de políticas de empleo para luchar contra el desempleo juvenil en los últimos años, así como también en el trabajo de acogida e integración sociolaboral de miles de refugiados que llegaron a Suecia en este periodo.

Entre las amenazas al modelo laboral sueco podemos destacar el avance de la precariedad en algunos sectores y la influencia cada vez mayor que tienen los discursos xenófobos en la agenda política de Suecia. Estos debates contaron con la participación de miembros de la CES, la OIT y con la Ministra de Trabajo de Suecia, Ylva Johansson, quien reconoció la importancia del papel de la representación de los trabajadores como un elemento estructural del modelo laboral sueco.

La evaluación sobre la implantación de la garantía juvenil en los diferentes países europeos arroja resultados dispares. Existen buenas experiencias en países como Portugal, Francia y el mencionado Suecia. Sin embargo, la garantía juvenil no ha sido desarrollado de forma positiva en muchos otros países, con los casos destacables de Grecia y España, que todavía cuentan con elevadas tasas de desempleo juvenil y altos niveles de precariedad.

Por lo tanto, la situación española respecto a la garantía juvenil será protagonista de un capitulo poco alentador en el informe final del proyecto. No puede ser de otra manera puesto que, desde su implantación en España, durante el gobierno de Mariano Rajoy, los fondos europeos para garantía juvenil no han sido utilizados más que para financiar la creación de trabajo precario, mientras las oportunidades laborales para los jóvenes son reducidas y las oportunidades de formación resultan inalcanzables para muchos jóvenes. Desde la llegada del nuevo gobierno se ha producido un cambio positivo de actitud hacia las propuestas sindicales respecto a políticas de empleo para jóvenes. Sin embargo, este cambio inicial deberá ser profundizado hacia el aprovechamiento de la garantía juvenil como una herramienta útil para dar oportunidades a los jóvenes dentro de un marco amplio de políticas de empleo que termine con el alto desempleo y la pobre generación de empleos precarios. La participación de los sindicatos en estos procesos resultará fundamental, tal como lo demuestran las experiencias exitosas.