Definición de discriminación laboral

 
Cuando el proceso de selección de un trabajador no se basa en la capacidad laboral, sino en cuestiones subjetivas, se produce la primera discriminación, ya en el acceso al mercado de trabajo. esta discriminación laboral empieza cuando se le niega el trabajo a una persona por razón de la edad, la apariencia, la nacionalidad, etc... ; quedando rechazado y negándole una oportunidad para trabajar.

Por tanto, más que los hechos objetivos, es la forma de percibir las capacidades y aptitudes los que provoca la discriminación en el mundo del trabajo.

La discriminación laboral, aparte de manifestarse en el acceso a un empleo, también puede aparecer mientras se está en el mismo, como por ejemplo en caso de despido; e incluso, se pueden dar distintos tipos de discriminación al mismo tiempo. Son los procedimientos, las prácticas y las instituciones del mercado de trabajo  las que generan o refuerzan  la discriminación, o las que pueden intervenir para romper este círculo.

 

 La discriminación en el entorno laboral es un problema global y que, si bien algunas de las formas más flagrantes de discriminación en el trabajo pueden haber disminuido, muchas continúan siendo un elemento cotidiano y permanente en el lugar de trabajo o están tomando nuevas y más sutiles formas. 

La OIT responsabiliza de la constante discriminación a los prejuicios, los estereotipos y a las instituciones con prejuicios que han resistido a décadas de esfuerzos legislativos y medidas políticas sesgadas adoptadas por los gobiernos, los trabajadores y los empleadores contra la desigualdad de trato en el trabajo. 

 


La OIT alerta que la discriminación es difícil que se solucione por sí misma y que este fracaso en su erradicación contribuirá a perpetuar la pobreza. 

Todos los países de la UE prohíben expresamente en su legislación cualquier tipo de discriminación en el trabajo, pero la OIT considera que eso no es suficiente y que es necesario crear instituciones que velen por el cumplimiento de la norma. Más y mejor educación, formación e indicadores estadísticos que midan la igualdad laboral y salarial contribuirían, según el organismo internacional, a paliar estas discriminaciones.

La OIT reconoce el papel de los interlocutores sociales, en lo que atañe a la eliminación de la discriminación. La acción por parte de de los interlocutores sociales depende de dos condiciones. Por un lado, debe garantizarse el derecho de los trabajadores a crear y a afiliarse a organizaciones democráticas y representativas, sin que sus miembros se vean afectados por discriminación alguna. Y por otro lado,  dando alcance a la negociación colectiva, como camino hacia la igualdad y reconocimiento de las empresas como algo de valor para su negocio.