3.3.3.-Grados de incapacidad 


El grado de incapacidad que se puede padecer, dependerá de las patologías y afecciones sufridas por los trabajadores, siempre que reduzcan o anulen su capacidad laboral. Los diversos grados son:

a)- Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual

Se trata de la incapacidad que, sin ser total, ocasiona al trabajador una disminución superior al 33% del rendimiento normal para su profesión, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma. Además, la prestación es compatible con el desarrollo de cualquier tipo de actividad laboral.

Requisitos para acceder a la prestación:
Estar afiliado, en alta en la Seguridad Social o situación asimilada al alta 

Si, además, la incapacidad permanente está motivada por enfermedad común: Se deben tener cotizados 1.800 días en los 10 años inmediatamente anteriores a la extinción de la Incapacidad Temporal de la que se derive, computándose por entero los 18 meses de duración máxima.

Para los trabajadores jóvenes, menores de 21 años, en la fecha de su baja por enfermedad el período de cotización se obtiene de la suma de dos cantidades: la mitad de los días transcurridos entre los 16 años de edad del trabajador y la iniciación del proceso de Incapacidad Temporal; más todo el período, agotado o no, de la Incapacidad Temporal. 
Y no se exige cotización si la incapacidad permanente fuera por accidente, sea o no de trabajo, o enfermedad profesional.

Cuantía

La prestación consiste en una indemnización a tanto alzado, cuya cuantía es igual a 24 mensualidades de la base reguladora con la que se calculó la Incapacidad Temporal de la que esta se deriva.


b)- Incapacidad permanente total para la profesión habitual

Es un grado de incapacidad que inhabilita para la realización de todas o de las fundamentales tareas de una profesión, pero que no impide dedicarse a otra distinta.

Requisitos 
Estar afiliado y en alta o situación de asimilada al alta. Y además:

Si el trabajador tiene menos de 26 años, la mitad del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió 16 años y la fecha del hecho causante de la prestación. 

Si el trabajador tiene cumplidos 26 años, la cuarta parte del tiempo transcurrido entre la fecha en que cumplió 20 años y la del hecho causante de la prestación, con un mínimo, de 5 años. Las fracciones de edad del beneficiario en la fecha del hecho causante que sean inferiores a medio año, no se tendrán en cuenta, y las que sean superiores a seis meses se considerarán equivalentes a medio año, excepto en el caso de beneficiarios con edades comprendidas entre los 16 y los 16 años y medio. 

En el caso de incapacidad permanente por accidente, sea o no de trabajo, o enfermedad profesional no se exige período de cotización.

Cuantía
La cuantía es igual al 55% de la base reguladora, aunque se puede aumentar en un 20% más para los mayores de 55 años, cuando se presuma la dificultad de obtener empleo en actividad distinta de la habitual.

Además, esta pensión puede ser sustituida excepcionalmente, por una indemnización a tanto alzado, si se solicita en los tres años siguientes al reconocimiento del derecho, siempre que se cumpla el ser menor de 60 años, no se de una modificación de la incapacidad. 

Al cumplir los 60 años, el beneficiario pasará a percibir la pensión reconocida inicialmente.

c)- Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo

Es aquel grado de incapacidad que inhabilita por completo al trabajador para todo tipo de trabajos.

Requisitos 
Si el trabajador está en alta o en alta asimilada: Cuando la incapacidad permanente derive de enfermedad común, se exige el mismo período de cotización que para la incapacidad permanente total. 

Y cuando la incapacidad permanente derive de accidente, sea o no laboral, o de enfermedad profesional, no se exige período de cotización. 

Si el trabajador no está en alta ni en alta asimilada: Se debe tener cotizados 15 años, de los cuales, al menos la quinta parte, debe estar comprendida dentro de los 10 años inmediatamente anteriores al hecho causante, en caso de incapacidad permanente derivada de enfermedad común o accidente no laboral.

Cuantía 

Esta consiste en una pensión, cuya cuantía es igual al 100% de la base reguladora.

d)- Gran invalidez

La situación de un trabajador afectado de incapacidad permanente que, a consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesita la asistencia de otra persona para llevar a cabo los actos más esenciales de la vida. Exigiéndose los mismos requisitos que para la incapacidad permanente absoluta.

Cuantía

Consiste en una pensión, cuya cuantía es igual al 100% de la base reguladora, incrementado en un 50% destinado a la persona que le atiende. Este incremento puede sustituirse por alojamiento y cuidado, en régimen de internado en una institución asistencial pública, financiada por la Seguridad Social.