Declaración de ACTRAV
(los miembros del Grupo de Trabajadores en
el Consejo de Administración de la OIT)
sobre la Guerra en Irak
El Grupo de Trabajadores de la OIT (ACTRAV), presentes en el Consejo de Administración en Ginebra el 20 de marzo, lamentan la decisión de iniciar la guerra, poniendo un punto y final a los esfuerzos diplomáticos realizados hasta el momento para resolver el conflicto multinacional de la crisis de Irak.
El Grupo
de Trabajadores del Consejo de Administración de la OIT, que incluye a líderes
sindicales de todas las regiones del mundo y que creen en los principios
fundacionales de la OIT (Paz, Democracia y Justicia Social), están aún
convencidos de que estos valores no pueden ser defendidos a través de una
guerra. El Grupo considera que esta guerra tiene que finalizar cuanto antes y
de manera urgente.
La
guerra tendrá inevitables consecuencias económicas y sociales para el propio
Irak y para la comunidad internacional y aumentará la inestabilidad, la pobreza
y el desempleo a nivel internacional.
El Grupo
de Trabajadores considera que se ha perdido una gran oportunidad para devolver
la confianza en la autoridad de las Naciones Unidas y que la reconstrucción de
Irak deberá desarrollarse bajo el mandato de la ONU.
La OIT
tiene que estar dispuesta a participar en las iniciativas de rehabilitación y reconstrucción social que
sean consecuencia del conflicto armado. El Consejo de Administración tiene que
poner a disposición todos sus medios y esfuerzos para restablecer la paz,
reducir el sufrimiento humano, restaurar la humanidad y dignidad del afligido
pueblo irakí.