Para poder comprender la situación laboral en el sector agropecuario,
en primer lugar debemos recodar las características propias
de un sector que depende directamente de las condiciones climatológicas
y territoriales.
Si atendemos a los CNAES, observamos que en el sector agropecuario
español se recogen los siguientes sectores:
• Producción agrícola:
- Cultivo de todos los productos
- Jardinería
- Comunidad de regantes de uso agrícola
• Producción ganadera:
- Explotación de ganado bovino y producción de leche
cruda
- Explotación de ganado ovino, caprino y equino
- Explotación de ganado porcino
- Avicultura y producción de huevos y ovoproductos
- Apicultura
- Otras explotaciones ganaderas
• Acuicultura y cultivos marinos
• Producción agraria combinada con la producción
ganadera
• Actividades de servicios relacionadas con la agricultura
y la ganadería, excepto actividades veterinarias
• Caza, captura de animales y repoblación cinegética,
incluidas las actividades de los servicios relacionados con los
mismos
Por todo ello, en España se cultivan desde especies propias
del clima templado, hasta especies tropicales, pasando por los cultivos
típicos mediterráneos: viñedo, olivar, cítricos,
hortalizas, etc. La producción hortofrutícola supone
aproximadamente la mitad de la producción agrícola
española, con una gran diversidad de productos, muchos de
los cuales son rúbricas cuantitativamente importantes de
exportación; asimismo, tienen notable importancia desde diferentes
puntos de vista el viñedo y el olivar. Dependiendo de la
comunidad autónoma que estudiemos nos encontraremos con unas
especialidades agrícolas u otras:
• La Cornisa Cantábrica constituye un área
predominantemente ganadera, sobre todo orientada al vacuno de leche.
• Aunque con predominancia ganadera (intensiva), Cataluña
y Madrid tienen sectores agrícolas de notable entidad.
• En Andalucía, Murcia, Canarias, Baleares y Comunidad
Valenciana la actividad agraria posee una clara y fuerte presencia
agrícola basada principalmente en la hortofruticultura; en
Andalucía se asientan, además, el 80% del olivar y
más del 90% del algodón españoles.
• Castilla la Mancha y La Rioja tienen también una
clara orientación agrícola, con un importante peso
relativo del viñedo.
• Castilla y León presenta una elevada especialización
cerealista y en cultivos industriales (girasol y remolacha).
• La actividad agraria en Navarra y Extremadura presenta
un notable equilibrio entre producciones agrícolas y ganaderas;
en ambas comunidades autónomas y dentro de las producciones
agrícolas destacan los cereales y las frutas.
A nivel europeo, el sector agropecuario español supone el
14% de la producción del conjunto de los estados miembros
de la UE.
El sector agropecuario ha evolucionado mucho desde su integración
en la UE. Desde la adhesión se han intensificado los procesos
de concentración e internacionalización del sector
y se observa que en los últimos diez años el número
de explotaciones agropecuarias ha disminuido en un 22%. Así,
el sector agropecuario engloba unos 10.000 centros de trabajo, aproximadamente,
en toda España, ocupando a 812.000 trabajadores por cuenta
ajena y a 320.000 trabajadores por cuenta propia.
A su vez, se pueden distinguir:
• Empresas de pequeña dimensión, de carácter
familiar.
• Empresas intermedias que generalmente tienen su origen en
empresas familiares. Muchas de ellas han derivado en formas societarias
(cooperativas).
• Grandes empresas, basadas fundamentalmente en la producción
de invernaderos o grandes extensiones.
El número de convenios provinciales y de comunidad autónoma
con efectos económicos es de 43, de los cuales 33 son de
ámbito provincial y 10 tienen como ámbito territorial
la comunidad autónoma. A éstos hay que sumar los convenios
colectivos de empresa.
|