El movimiento sindical tiene que volver a estar a la vanguardia de la integración europea

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Pepe Álvarez en el Encuentro CGIL 

El Secretario General de UGT, Pepe Álvarez, junto al Secretario de Política Internacional, Jesús Gallego, ha intervenido en el Encuentro CGIL, edición 2018, organizado por el sindicato italiano y la Fundación Valore Lavoro onlus, en colaboración con Friedricth Ebert Stiftung.

Allí, Álvarez ha recordado que “los sindicatos fueron una de las fuerzas que impulsaron el proyecto europeo que hoy atraviesa un momento complicado ya que las políticas de austeridad puestas en marcha desde Europa durante la crisis han empeorado la situación económica de muchos ciudadanos y han provocado un descrédito hacia las instituciones europeas y un enorme desencanto y desafección”.

“Por ello”, ha manifestado, “el movimiento sindical tiene que volver a estar a la vanguardia de la integración europea, pero de una mayor y mejor integración europea. Necesitamos más y mejor Europa, construir un proyecto atractivo y establecer una nueva voluntad política. Crear una Unión Social, junto a la Unión Económica y a la Unión Monetaria”.

Pepe Álvarez ha subrayado que “es necesario dar una dimensión más social a la UE para reducir los efectos negativos que pueden tener el mercado único y la mundialización sobre los modelos sociales nacionales”.

“La propuesta de dimensión social europea tiene que ser creíble para recuperar la confianza de los ciudadanos en el proyecto europeo Y para ello es necesario cambiar las políticas, ya que si las políticas europeas ponen en cuestión el Contrato Social, que fue uno de los cimientos de la Comunidad Económica Europea, el proyecto europeo no tiene ninguna posibilidad de contar con el apoyo de sus ciudadanos y trabajadores” ha añadido.

En este sentido, el Secretario General de UGT ha destacado que “es imprescindible que exista una mayor convergencia social y una base común de principios del derecho del trabajo aplicable a todos los países así como el establecimiento de mecanismos comunes de estabilización automática, como una renta mínima o un salario mínimo europeo”.
 
“Además, son necesarias actuaciones como una garantía joven que realmente asegure un empleo o formación a todos los jóvenes, ya que el actual programa apenas si se ha puesto en práctica y que requiere un impulso desde las instancias europeas, la coordinación con las instancias nacionales de colocación y una mayor dotación presupuestaria”.
 
“También es primordial un Plan de empleo europeo que sea eficaz, un auténtico Plan de desarrollo, centrado sobre la transición ecológica y desplegado de manera prioritaria en los países con mayores dificultades y cuestiones como establecer una directiva que evite situaciones de dumping en los procesos de desplazamiento de los trabajadores, promover un mercado laboral europeo fundado sobre la movilidad, el reconocimiento de las cualificaciones profesionales y la portabilidad de los derechos sociales, un Fondo europeo de Inversión en capital humano o la creación de un cuerpo de Inspección de Trabajo europeo”.
 
“Si no hay una verdadera integración política, basada en el principio de subsidiaridad, corremos el peligro de que la UE se descomponga” ha finalizado.