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Sindicalismo y Educación

Desde el 22 de enero al 15 de febrero en la Escuela Julián Besteiro-UGT
C/ Azcona, 53 - Madrid (Metro Ventas, Parque de las Avenidas, Diego de León)

 

 


La exposición ha sido organizada por la Federación de Enseñanza de UGT de Madrid y se ha realizado con motivo del 75 aniversario de su constitución.

La inauguración se realizó el 2 de noviembre en la sede de UGT de Avda. de América, 25, asistiendo los principales dirigentes de la FETE federal y regional, así como el secretario de la Unión Regional de UGT que dirigieron unas palabras para la apertura de la muestra; tras la presentación tuvo lugar una visita guiada, que dio paso a diversos discursos y una conferencia de Luís Gómez Llorente sobre los 75 años de FETE-UGT, al final del acto se aprovechó la ocasión para homenajear a algunos maestros veteranos. en los diversos intermedios hubo intervenciones musicales.

Asistieron al acto antiguos dirigentes de UGT como Nicolás Redondo, y de la FETE, así como algunos rectores de Universidad y varios cientos de profesores y maestros que disfrutaron en un ambiente festivo de este acto conmemorativo.

La exposición consta de 80 pósteres que hacen un resumen de la vida de la federación en tres períodos: Sus primeros años de funcionamiento previos a la 2ª República (1912-31); la expansión en la misma y por último su participación (que fue muy activa) en la guerra civil, tanto en los frentes como en la retaguardia.

La FETE nace en la casa del pueblo de Madrid, sede de la UGT, en 1931 y celebra su primer Congreso a principios de abril, unos días antes de la llegada de la 2ª República; la entonces llamada Asociación General de Maestros (AGM) recibe pocos meses después el nombre de FETE al convertirse las antiguas Sociedades de Oficios de la UGT en Federaciones de Industria.

La AGM se constituye realmente en 1912 en una asamblea donde un grupo de maestros, junto con otros trabajadores de la enseñanza de diversos niveles, se comprometen a organizarse dentro de la UGT para la acción sindical en el sector de la enseñanza. Ya en muchos de ellos existían compromisos personales con la UGT, pero ésta fue una acción colectiva claramente diferente a las corporativas habituales o las debidas a los propios maestros de las escuelas que existían en las casas del pueblo de la UGT.

La federación de enseñanza fue siempre algo más que una organización sindical, tuvo una fuerte implicación en la defensa y el desarrollo de una escuela para todos los ciudadanos como armonizadora de las desigualdades sociales, libre del control de otras entidades. Tuvo también una amplia vocación cultural, ya desde sus orígenes en la realización de clases para obreros, o luchando contra el analfabetismo en la guerra civil.

La FETE tuvo siempre además del aspecto reivindicativo característico de una organización sindical, una visión de impulsar el mejoramiento pedagógico de los profesores, editando revistas prestigiosas o colaborando en las revistas profesionales mediante destacados pedagogos que reunían la condición de sindicalistas.

Muchos intelectuales se vincularon a UGT a través de dicha federación, bien mediante la afiliación, la colaboración en sus órganos de prensa o en la participación en sus mítines o reuniones.

La FETE tuvo una gran importancia en UGT en este período, no por su gran  afiliación, que siempre fue limitada, sino por su repercusión social en la lucha por una escuela para todos, por su efecto en el campo (España era básicamente rural) ayudando a consolidar una poderosa FTT (trabajadores de la tierra) que era más de la tercera parte de la organización de la UGT (destacados dirigentes de la misma fueron maestros o profesores), o por su influencia en las Cortes o en los medios intelectuales. Avanzada ya la república agrupó también a los trabajadores de archivos, museos y bibliotecas, lo que la convirtió también en la federación cultural de la UGT (al realizarse importantes campañas de divulgación cultural y de protección de los bienes artísticos). Por otra parte participarían sus dirigentes de una forma destacada en las delegaciones obreras enviadas por UGT a la OIT y en las reuniones de las distintas organizaciones internacionales de la enseñanza (SPIE e ITE).

La exposición reúne un conjunto de pósteres con una distribución cronológica y temática, existiendo una presentación, y además en cada una de sus tres secciones una cronología comparada con la historia de la UGT, de la educación y del país, estando por lo tanto enmarcada en el ambiente social y político de la época. En cada uno de los pósteres se cuenta un trozo de dicha historia, mediante los carteles y fotografías de la época, junto con reproducciones de documentos de la organización y existiendo unas breves notas aclaratorias del autor de la exposición. La decisión de separar los documentos originales de los comentarios, sirve para dar valor de prueba a las tesis históricas sostenidas y permitir a su vez valoraciones propias del autor y enlazarlas con los acontecimientos del momento o que ocurrirán posteriormente.

La historia es contada desde la organización, resaltando la labor realizada por la misma (no siempre muy conocida), con espíritu crítico, y para la organización (con un criterio didáctico) no sólo pensando en este momento, sino con la idea de utilizarse como herramienta de trabajo en la formación interna.

La actualidad de muchos de los grandes temas que allí se tocan, siguen teniendo un carácter plenamente vigente, las fuerzas sociales que dificultan una verdadera enseñanza de calidad para todos, siguen estando presentes, sólo que las tensiones que se producen actualmente tienen una canalización mucho más aceptable que las que se producían en aquella época.

Los aniversarios en este año sobre la república y la guerra civil han permitido sacar a la luz, haciéndolos más fácilmente accesibles, documentos gráficos que anteriormente se encontraban con mucha dificultad, y en general con menor calidad, lo que permite poder dar visiones de conjunto sobre aspectos temáticos, como la educación, y poder ofrecer una presentación más atractiva y por lo tanto didáctica.

El espacio temporal refleja la lentitud desesperante con la que se produjo el desarrollo de España en la monarquía constitucional de Alfonso XIII, seguido del frenazo a las libertades que supuso la dictadura de Primo de Rivera, produciendo como resultado una república, que hizo mucho por acercarnos a Europa (sobre todo en el primer bienio), pero a la que se le exigieron soluciones rápidas que sólo pudo iniciar. La crisis económica existente no facilitó este proceso, además un segundo bienio supuso un considerable freno, y el carácter tan breve del período posterior del frente popular antes del conflicto no permitió la adecuada profundización. Pero donde se reflejaron al fin las tensiones sociales y políticas fruto de un caciquismo rural asfixiante e intransigente (a lo que se añadió una actitud de la jerarquía católica incapaz de adaptarse a un Estado no confesional), junto con una radicalidad en las posiciones reivindicativas de carácter laboral y territorial tan largamente aplazadas (a las que se unió una represión exacerbada ante los conflictos, en muchos casos inadecuada en medios y en métodos), todo esto en el marco de una situación internacional explosiva, terminó al final en una cruenta guerra civil (producto de un golpe de Estado fallido), que terminó de desatar toda la tensión social y las necesidades de cambio social.

La historia de la federación de enseñanza de UGT fue un reflejo de esta situación, desde sus inicios concibió la actividad sindical como una parte de la acción necesaria para la transformación social, estuvo siempre presente con una cierta influencia en las Cortes desde una representación políticamente variada y participó en muchos de los gobiernos republicanos de su política educativa, pero siempre sin dejar de tener un papel firme en defensa de los intereses de los profesionales de la enseñanza.

Las principales reivindicaciones sindicales fueron: la defensa permanente de la libertad de cátedra del profesor frente a multitud de injerencias, la búsqueda de una disminución de las escalas dentro de cada nivel educativo, la perseverancia en el reconocimiento social y económico del trabajo de los maestros, el pago de la enseñanza de adultos (que durante mucho tiempo fue un trabajo obligado y no remunerado), la búsqueda de una acercamiento salarial entre los profesores de los distintos niveles educativos, la necesidad de una mejor formación inicial de los maestros (especialmente pedagógica), la equiparación salarial con otros funcionarios públicos de similar preparación, la mejora de los medios didácticos, el cambio en el modelo de Inspección Educativa, etc…

Lo mejor del mundo educativo pasó en una u otra época de su vida profesional por una relación con FETE, sin ésta es impensable el progreso educativo en este país, sin las experiencias educativas alentadas por la misma no se hubieran generalizado por los gobiernos republicanos y no se hubiera dado lugar al modelo del maestro republicano, verdadero icono de la república como régimen, y por lo tanto eje de la represión posterior al intentar que no quedara nada del mismo, manteniéndose en cambio un importante reflejo en la actuación profesional de los profesores en el exilio.

La exposición tiene un recorrido en su primera parte por los sucesivos intentos de consolidar una organización que navegaba contracorriente a la situación política del momento (incomprensible para muchos funcionarios el relacionar el mundo obrero y el mundo de los profesores), y que sólo al llegar la república fructifica, y se constituye la AGM (FETE) en su primer congreso unos días antes de su llegada.

Julián Besteiro se afilia a la UGT el mismo año del nacimiento de la AGM, se incorpora en primer lugar a la sociedad de oficios varios y luego en la misma, aunque su dedicación a la ejecutiva de UGT le hizo mantenerse más distanciado; Fernando de los Ríos ocupa un papel destacado en sus primeros años, siendo delegado por la AGM en el congreso de la UGT de 1920 que define el programa educativo de la UGT, al ser elegido diputado por Granada en 1921 es el principal referente político de la asociación, participa activamente en sus congresos y reuniones; Rodolfo Llopis y Manuel Alonso Zapata son los principales organizadores, teniendo una importante presencia en la comisión de pedagogía del Ateneo de Madrid; con la AGM estuvieron relacionados los concejales de Madrid que lucharon por mejorar la situación de las escuelas en la ciudad como Saborit y Cordero.

La relación de la AGM (FETE) con la Institución Libre de Enseñanza (ILE) fue constante en los dirigentes (muchos de ellos fueron pensionados por la Junta de Ampliación de Estudios y conocieron en otros países como eran los sistemas educativos), habían estudiado en los centros de la ILE como el Instituto Escuela, habían sido maestros en los centros experimentales de la misma como el Cervantes, o simplemente habían asistido a sus cursos de extensión universitaria. La labor ingente de Misiones Pedagógicas o del Museo Pedagógico otras de las obras más significativas de la ILE tuvieron siempre la colaboración y el entusiasmo de multitud de dirigentes y afiliados de la FETE en diversas épocas, participando en la dirección de ambas instituciones personas que tuvieron una gran proyección sindical en otros momentos de su trayectoria vital.

Los órganos de prensa que permitieron llevar sus inquietudes al resto de los trabajadores de la enseñanza fueron primero los órganos propios de la UGT: “Vida Socialista” y el “El Socialista”, posteriormente fueron capaces de sacar un órgano de prensa en 1931 (tras varios intentos fallidos) que tuvo una periodicidad quincenal y que duró hasta finales de 1936 denominado “Trabajadores de la Enseñanza”. Desde finales  de 1936 a 1939 el órgano fue “El Magisterio Español” periódico profesional de larga trayectoria, que fue cedido en el período bélico a la FETE. También existieron otras publicaciones de carácter exclusivamente pedagógico como “Nueva Pedagogía” o la “Revista de Pedagogía”, así como otras sectoriales o regionales que son utilizadas como fuente de información en la exposición. La suspensión en el bienio negro del periódico durante 14 meses y las sucesivas etapas represivas han dificultado la obtención de información de primera mano de la organización, teniendo que reconstruir la misma con lo indicado posteriormente.

Los Congresos tanto de la FETE como de la UGT supusieron importantes momentos de reflexión y sedimentación en la trayectoria de la organización, pero en algunos casos los cambios principales de dirigentes se hicieron en Comités Nacionales fruto de los distintos debates llevados a cabo dentro de la UGT (cambio de dirección de Besteiro por Largo Caballero) y de la FETE (cambio de Zapata por Lombardía).

El papel de la mujer es especialmente llamativo desde el inicio de la organización, en su representación a los congresos de la UGT y en la dirección del sindicato a nivel nacional y regional. Es de destacar la presencia de Victoria Zárate, Julia Álvarez Resano y Josefa Uriz como las más señaladas.

Las colaboraciones con la FETE más llamativas fueron las de Antonio Machado, Joaquín Xirau, Castelao y Arteta que dejaron páginas de una extraordinaria belleza en el órgano de prensa. En la exposición se reproducen estos textos o dibujos junto con imágenes significativas del momento.

La presencia organizada de la FETE en las milicias, fruto de las circunstancias de la guerra, fue relevante en diversos frentes: Madrid, Aragón y Asturias. En la exposición se recogen varios documentos gráficos y documentales sobre la misma. La presencia entre el comisariado del ejercito popular de dirigentes de la FETE fue también llamativa.

La FETE participó desde el principio en la organización del CENU (escuela unificada en Cataluña), se unificó con la Asociación Nacional (organización mayoritaria del magisterio) para formar un Sindicato de Maestros vinculado a la FETE, que tuvo una presencia abrumadora en todos los órganos educativos republicanos, y además estuvo presente en la formación de un conjunto enorme de entidades de extensión cultural como Cultura Popular, Milicias de la Cultura, Brigadas Volantes de lucha contra el analfabetismo, de ayuda al refugiado como Socorro Rojo, de cuidado de la infancia como “Ayuda infantil de retaguardia”, etc… Todo ello se refleja en distintos pósteres con profusión de documentos, fotografías y carteles de la época representativos.

La lucha contra el analfabetismo en los frentes (Milicias de la Cultura) y en la retaguardia (Servicio de lucha contra el analfabetismo) fueron algunos de los logros más destacados, así como la protección infantil con la creación y organización de colonias en España y en el extranjero, a las que siempre los maestros fueron organizadamente.

La incorporación del Cine, el Teatro y la Educación Física a la actividad escolar fue otra de las constantes de la actividad de la FETE.

La reproducción de carteles de la época con su variedad y calidad, es otro de los aspectos más representativos de la muestra, ya que aquí se encajan dentro de la temática para la que fueron creados y dentro de las mismas campañas de propaganda junto con textos representativos de la época.

El final trágico de la guerra civil se expresa en el último póster, una bandera desgarrada de la UGT señala los tiempos de ignominia hasta la restauración democrática.

Alfredo Liébana Collado (autor de la exposición)