Julián Besteiro no fue
sólo un hombre de acción, un sindicalista y político que
participó en los acontecimientos más relevantes de su
época. También fue un hombre de letras. De sus escritos,
publicados en libros y artículos periodísticos, vamos a
ir entresacando algunos textos que sirvan para conocer
mejor quién fue Julián Besteiro. Con regular
periodicidad iremos añadiendo nuevos textos a esta
sección que hoy iniciamos. Como verán los lectores, su
pensamiento sigue siendo de plena actualidad.
El
paro se agudiza, y ya no se trata de esas crisis
periódicas de una u otra industria; se trata de un paro
continuado al que no se le ve fin… Pero hay más: en esa
situación de paro, o por lo menos en la situación de
intranquilidad que crea el no tener seguro el porvenir,
el no saber si el día de mañana se va a poder tener la
seguridad de una ocupación de trabajo con la que se gane
el sustento y la vida, están incursos, no solamente los
obreros manuales, sino grandes sectores de la clase
media, y por eso se ofrece el fenómeno de esta clase
media iniciada en la proletarización, si no
proletarizada, que se llena de pasiones políticas, que
ingresa activamente en la política y que pasa de la
indiferencia a un enardecimiento repentino. Para esas
masas, la misma política social que hemos venido
practicando los socialistas no basta; porque las buenas
condiciones de trabajo que un Socialismo
predominantemente reformista puede propugnar, para los
que no tienen ningún trabajo no tienen ninguna
significación, y por eso, para todos, pero singularmente
para nosotros, el problema de la situación de esas masas
sin trabajo es un problema fundamental…
Y, claro está, el peligro político es
éste: las masas intranquilizadas, las masas
desesperadas, que no ven fácilmente la solución de su
problema en conjunto, se hallan en una situación de
espíritu muy propicia para que cualquier hombre ingenuo,
quizá de buena fe, o cualquier vividor de la política,
les ofrezca una panacea para curar todos sus males y se
le entreguen, sobreviniendo una forma más o menos baja y
depresiva de dictadura (todas las formas de dictadura,
para mí, son depresivas).
Sesión
parlamentaria. 14 de junio 1934.
Los progresos crecientes de la
industria deberían conducir lógicamente al abaratamiento de los
productos y a la mejora general de las condiciones de vida. Pero… la
expansión completa de las fuerzas productoras que hoy posee la
humanidad no puede realizarse dentro de los moldes estrechos del
individualismo económico y requiere una liberación de las clases
oprimidas… Mientras esa liberación no se produzca, la clase
dominante habrá de hacer uso de cuantos medios tiene al alcance de
sus manos para sostenerse en su situación privilegiada.
Todo obrero consciente sabe que
el trabajo es el soporte de toda la sociedad y que la transformación
y el progreso de las condiciones del trabajo han sido la causa de
las grandes transformaciones de la cultura de los pueblos.
(“El
socialismo y la escuela”, 12 de mayo de 1912)
... sobre su vida
Julián
Besteiro es una figura clave para entender
la historia del sindicalismo, del socialismo
y del pensamiento político español. Armado
con unas ideas claras y unos principios de
progreso, honradez y transformación social,
encarnó al sindicalista comprometido y llevó
hasta sus últimas consecuencias su
integridad política y personal.
En España, a pesar de las duras
lecciones que nos ha dado la historia, en la vida política no hay
sabiduría o valor moral suficiente para oponer las resistencias
oportunas a los intentos de los negociantes sin entrañas que quieren
utilizar en beneficio exclusivo de sus intereses las fuerzas todas
del país..