
"...Hoy no basta ni la tenacidad, ni el
heroísmo,
ni la más abnegada disposición de ánimo para hacer
frente a los problemas que ante el proletariado se
plantean con apremio para su solución.
Hoy, sin saber, sin competencia, sin poderosos recursos
intelectuales y técnicos, la organización obrera mejor
orientada estaría condenada, ya que no a la
desaparición, al estancamiento en su desarrollo..."
"La organización obrera y la
cultura"
El Socialista, noviembre 1923
